Seis básicos para empezar a cuidarte de verdad

NUTRICIÓN Por Julia VOSCO
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Sabemos que conseguir los objetivos que nos proponemos y que conllevan una vida saludable a veces se hace cuesta arriba. Decía Francisco Grande-Covián que es más fácil que un hombre cambie de religión que de hábitos alimentarios, por lo que hoy te traigo las seis actitudes necesarias que tienes que implementar en tu día a día para asentar hábitos a largo plazo y conseguir llevar una vida saludable.

Adherencia

 Va a ser la base donde reside el éxito. No se trata de conseguir un objetivo concreto, sino de conseguir que pequeños hábitos se mantengan en tu vida y, mejor todavía, que disfrutes del proceso, seas consciente de ello y creas firmemente en lo que estás haciendo. Para ello, debemos asegurarnos que la alimentación que seguimos se adapta a nuestros horarios, gustos, situación personal y nos provoca una sensación de bienestar tanto física como mental.

 
Cambios progresivos

Si eres de los que busca darle un giro a tu alimentación, siempre será mejor comenzar progresivamente con pequeños gestos. El querer dar un vuelco de 180º  a tu alimentación seguramente te lleve a generar el estrés suficiente como para abandonar a la primera de cambio. No lo hagas, mejor pequeños cambios.

Por ejemplo, ¿quieres perder peso? Pues en lugar de pensar solo en el número de la báscula, plantéate el primer objetivo de consumir más fruta o verdura, o cambiando los snacks que tomas antes de la cena por otros más saludables o sencillamente beber más agua. Conseguir estos pequeños cambios te hace sentir bien y sin darte cuenta ya estás en el proceso de pérdida de peso.

 No imponernos restricciones

Imponer alimentos que no debemos consumir nos puede provocar más tentación de ingerirlos, llegando al extremo de o no consumirlos o bien tomarlos en grandes cantidades. Lo ideal es buscar el equilibrio (que es lo más complicado siempre) o elegir opciones saludables alternativas ya que es muy fácil pasar del nada al todo. Es por esto que es tan importante adecuar nuestra alimentación tanto a nuestros objetivos como a nuestros gustos y así evitar una mala relación con la alimentación.

No buscar resultados inmediatos

Es imprescindible concebir el cambio como un camino hacia una vida saludable y entender que es un camino a largo plazo y no algo temporal para conseguir X peso. De nada servirá conseguir nuestros objetivos de una manera inmediata y volver al cabo de unas semanas al punto inicial o mucho peor.

Poner foco en la salud y el bienestar

No pongas un solo objetivo (como la pérdida de peso), busca salud. 

El hecho de comer bien genera una increíble sensación de bienestar. Cuando te cuidas, tu cuerpo y tu mente lo agradecen. 

Evita dietas sin fundamento científico y sin supervisión profesional que pueden repercutir en tu salud metabólica. 

Haz que la alimentación sea una herramienta y no una tortura.

 
Practica un ejercicio que nos guste y te motive

Acompañar una alimentación personalizada con actividad física diaria va a ser de gran ayuda para potenciar la consecución de nuestros resultados. Muchas veces intentamos buscar la mejor rutina para conseguir los resultados deseados y hoy te recordamos que el mejor ejercicio es el que se hace. No importa cual sea, movernos y darle estímulo a nuestros músculos nos ayuda a incrementar el gasto calórico, por lo que nos ayudará a acercarnos al estado de salud y a los objetivos que deseamos.

Recuerda que para conseguir el objetivo tan deseado de llevar una vida que nos aporte salud y bienestar, reside en lo que hacemos la mayoría del tiempo.

Fuente: abc

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