Aumento de casos de gripe A: cómo prevenir esta enfermedad estacional

SALUD Por Julia VOSCO
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Cada vez que se avecina el otoño, comienzan a asomar los primeros casos de personas con gripe. Pero esta vez, los casos aparecieron antes de lo esperado.

Los síntomas suelen confundirse con los del COVID-19: fiebre (por encima de los 39°C), cansancio, mucosidad y congestión nasal, tos, dolor de cabeza, malestar muscular, entre otros, y la única manera de llegar a un diagnóstico adecuado y descartar un posible contagio de SARS-CoV-2 es con un hisopado negativo.

Ante el reciente aumento de casos de personas con gripe A o Influenza en el AMBA y en varias provincias del centro y norte del país, el titular del Ministerio de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, dijo: “Identificamos una suba en los casos de gripe H3N2, poco habitual para esta fecha del año. Es algo que también ya pasó en países de la región como Brasil. Tenemos el compromiso del ministerio de Salud de la Nación que a fin de mes llegará la vacuna y ya podremos empezar a inocular contra la gripe, comenzando por el personal de salud y los grupos de mayor riesgo”.

Qué es la Influenza
El infectólogo, doctor en Medicina e investigador científico Antonio Montero (M.P. 8.249), explicó: “La Influenza o gripe es una enfermedad respiratoria aguda, extremadamente contagiosa y de importancia global, que durante centurias ha causado epidemias y pandemias en humanos, cerdos y aves”.

Según el especialista, la gripe es una enfermedad estacional, excepto en China donde circula todo el año. “Con el comienzo del otoño se notan los primeros casos que recrudecen a inicios del invierno”, advirtió.

La gripe es una enfermedad grave y causa entre 290.000 y 650.000 muertes anuales a escala global en los períodos entre epidemias, y este número es mucho más elevado en caso de epidemias o pandemias de gripe. Aproximadamente, el 20% de los niños y el 5% de los adultos desarrollan Influenza A o B cada año.

“Aunque la mayor parte de los casos de gripe se resuelve espontáneamente, la posibilidad de complicaciones del tracto respiratorio inferior (neumonías gripales y bacterianas), así como la capacidad de precipitar complicaciones cardíacas y pulmonares en enfermos crónicos portadores de comorbilidades crónicas hacen de la gripe una enfermedad peligrosa, capaz de colapsar los servicios de salud periódicamente, con una pesada carga anual en términos de costos y fallecimientos”, alertó.

Cómo se transmite la gripe o Influenza
Montero precisó que los virus Influenza se transmiten de persona a persona, principalmente mediante la tos y el estornudo de personas infectadas. Estas microgotas tienen algunos micrones de diámetro y son expelidas durante los golpes de tos y los estornudos.

“La enfermedad se transmite por contacto con gotas de saliva expelidas al toser o por medio de elementos contaminados como superficies, cubiertos, bombillas, platos y muchísimo menos por transmisión aérea como es el caso del covid, de modo que la prevención estriba, en primer lugar, en la vacunación y también en el distanciamiento social para evitar ser alcanzado por las gotas de saliva expelidas por los enfermos”, sostuvo.

En ese sentido, el infectólogo recomendó “toser en el pliegue del codo para limitar la difusión de estas gotas, lavarse las manos frecuentemente, no compartir cubiertos, platos, ni otros utensilios como bombillas”. Y aclaró: “El barbijo también cumple un cierto rol para la prevención”.

Cómo se diagnostica la gripe
Según Montero, la enfermedad es fácil de diagnosticar. “A diferencias de otras virosis respiratorias como el resfrío común, la gripe no comienza nunca con síntomas respiratorios como dolor de garganta sino con síntomas gripales como malestar general, debilidad, quebrantamiento, dolores musculares y fiebre”, detalló.

Además, advirtió que el comienzo es siempre “brutal e instantáneo”. “Uno o dos días más tarde aparece la tos y otros síntomas respiratorios. La cefalea (dolor de cabeza) también es un síntoma prominente. Y las complicaciones más frecuentes son neumonía y sinusitis. El cuadro dura unos siete días”, señaló.

Quiénes son más vulnerables a la gripe
El infectólogo aclaró que las personas mayores de 65 años, así como los inmunodeficientes deben revacunarse imperiosamente todos los años ya que son vulnerables a la gripe. También lo son las embarazadas y la mortalidad en este grupo es mayor.

“También hay una relación entre la gripe y el infarto de miocardio. No porque la gripe cause infartos per se, sino porque el esfuerzo que impone al cuerpo es tal que puede precipitar un infarto que, de otro modo, estaría pronto a producirse ante esfuerzos intensos por enfermedad coronaria grave”, advirtió.

Además, alertó que el virus tiene una envoltura compuesta por hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N). “Existen numerosas moléculas de hemaglutinina, pero solo los que contienen hemaglutininas de tipo 1, 2 y 3 pueden exhibir un comportamiento epidémico, si bien todos los otros pueden causar casos aislados”, explicó.

La importancia de la vacunación
Para Montero, la mejor medida en el paquete de la prevención para el invierno es vacunarse contra la gripe. Esto va a ayudar a evitar la enfermedad o, al menos, minimizar sus efectos. También es una forma de reducir las posibilidades de contraer gripe y COVID-19 simultáneamente.

“En el hemisferio sur, la vacunación antigripal debe realizarse en los grupos de mayor riesgo antes de abril, porque el riesgo de contagio es mayor a medida que se acerca el otoño. De modo que, en mi opinión, el aumento de casos en esta época del año es un fenómeno relativamente normal”, concluyó.

Fuente: TN

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