Trucos para adelgazar venciendo el 'hambre emocional' esta Navidad

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Julia VOSCO
La pandemia puede aumentar el ansia por comer.
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Si el estrés o la ansiedad pueden aumentar las ganas de comer en algunas personas, algo que les puede dificultar adelgazar si se necesitan perder algunos kilos. Y esta Navidad puede resultar más complicado.

Como explica Fran Sabal, “sabemos que estas Navidades son especiales y esa hambre emocional, que se puede generar por falta de cariño y contacto físico, nos puede provocar ansiedad y las ganas de comer de más, pero la comida, nunca es la solución. Puede que de manera puntual nos sacie, pero a la larga, no estamos consiguiendo llenar nuestro corazón.” afirma Fran Sabal, nutricionista especializada en gestión emocional y autora del libro Nutrición Emocional (Alienta). 

¿Cómo suplir esa falta de contacto en estas fiestas?
Fran nos propone diferentes opciones:

• Gracias a la tecnología, podemos realizar videollamadas con los nuestros y sentirlos cerca pese a que estén lejos.

• Podemos salir a pasear y disfrutar de las luces de Navidad con nuestra familia y amigos.

• Hacer una lista de cosas buenas de este año y es que, pese a que haya sido complejo, siempre hay cosas buenas por las que agradecer que nos harán sentir plenos.

• Ayudando a otros calmamos nuestras tristezas y vacíos. Existen diferentes formas de hacerlo como, por ejemplo, llamando a una persona que lo necesite o esté sola, colaborando en un comedor social, etc.

• Las actividades en familia ¡siempre son un buen plan! Busca una receta saludable y divertida para hacer con los más pequeños ¡y a disfrutar!

¿Y si además queremos adelgazar?
Pese a que, en general, estas fechas nunca han sido el mejor momento para ponerse a dieta, estas navidades en concreto sí pueden servirnos para reflexionar sobre cuál es nuestra relación con la comida y qué podemos hacer si necesitamos perder peso y queremos comer solo cuando realmente tenemos hambre. 

Estos consejos pueden ayudarte a saber distinguir cuando es hambre real y cuándo es emocional y puedes empezar a ponerlos en práctica en cualquier momento. 

Lleva un diario de comidas 
Anota qué comes, cuándo comes, por qué lo haces, si realmente sentías hambre y cómo te has notado después. Llevar un diario de comidas y de emociones relacionadas con ellas te ayudará, con el tiempo, a establecer un patrón de conducta con el que averiguar cómo es tu relación con la comida. 

Bebe un par de vasos de agua 
Nuestro cerebro no siempre nos dice la verdad. Y no es que nos esté engañando deliberadamente, es que nosotros podemos estar malinterpretando sus señales y podemos confundir hambre con sed. Por tanto, si sientes la  necesidad de comer, antes ve a la cocina y llena dos vasos de agua. Tómatelos despacio, sin prisas, espera un tiempo y si sigues notando hambre, toma un snack saludable. 

Al súper sin hambre 
Haz la prueba, ve a la compra tras haber comido, con una lista de la compra de alimentos saludables hecha y verás como tendrás menos tentaciones de comprar alimentos no recomendables como los ultraprocesados, bollería, patatas fritas, etc. Si tienes la costumbre de ir al súper sin hambre poco a poco adelgazar te será más fácil. 

¿Es realmente hambre? 
El hambre suele manifestarse con sonidos en el aparato digestivo que nos recuerdan que está vacío. Por tanto, cuando te asalte la necesidad de 'picar' algo, escucha antes qué te dicen tus tripas. Si no escuchas ese sonido tan particular, es muy probable que no sea hambre real. 

Haz ejercicios de relajación 
Cuando sientas que te vence la ansiedad y que necesitas calmarla con comida, date un momento para relajarte. Por ejemplo, puede bastar con hacer varias respiraciones profundas. Cinco minutos respirando por la nariz y ser consciente de cómo el aire penetra por las fosas nasales, llena los pulmones y vuelve a salir por la boca con la exhalación. La meditación es, precisamente, esto y practicarlo a menudo puede ayudarte a calmar tu mente. Otras disciplinas como el yoga o el taichi, o realizar actividad física más a menudo también te ayudarán a estar más tranquila. 

Al súper sin hambre 
Quizá te lo hayamos dicho en demasiadas ocasiones, pero realmente funciona. Haz la prueba, ve a la compra tras haber comido, con una lista de la compra de alimentos saludables hecha y verás como tendrás menos tentaciones de comprar alimentos no recomendables como los ultraprocesados, bollería, patatas fritas, etc. Si tienes la costumbre de ir al súper sin hambre poco a poco adelgazar te será más fácil. 

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