Claves para la buena higiene íntima femenina después del sexo

SEXUALIDAD Por Carola LEVI
Jabones neutros, ropa interior porosa y preservativos en cada encuentro sexual ocasional, recomendaciones de un médico tocoginecólogo.
images?q=tbn%3AANd9GcQ9XThdLk7KbGr0vZWGcLcprDI8jt5VTllxbQ&usqp=CAU

a higiene íntima femenina después del sexo es esencial para prevenir la aparición de infecciones, ya sean cervicovaginales o del tracto urinario.

 
Se deben considerar algunas pautas y hábitos para poder disfrutar plenamente del encuentro sexual con la pareja. “Como primera medida de higiene postcoital, cuando se alterna sexo vaginal y anal, lo ideal es cambiar el preservativo antes de volver a tener relaciones sexuales por la vagina”, explica a Con Bienestar Alan Guetmonovitch, médico tocoginecologo (M.N. 138.010).

Esta recomendación se debe a que las bacterias que se encuentran en el ano no son las mismas de la vagina y podrían ocasionar infecciones no deseadas.

Claves para mejorar la higiene íntima:
- Orinar después del sexo: Hacer pis contribuye a eliminar aquellas bacterias que pudieron haberse alojado en la vagina después de tener relaciones sexuales. “Es una buena forma de evitar infecciones urinarias”, dice el especialista.

- Usar jabones líquidos o en barra: Existen algunos productos como el jabón de glicerina o pH neutro. Generalmente, “no alteran la flora natural de la zona íntima, aunque hay mujeres a las que les puede ocasionar una reacción alérgica o irritación. Son casos específicos”, agrega Guetmonovitch.

- Utilizar geles hidratantes o lubricantes: Al igual que los jabones, los geles deben ser de pH neutro y hechos especialmente para aplicar en el área vaginal. Usarlos moderadamente.

- Cuidar la ropa interior: Se recomienda usar bombachas de tela fresca o de algodón, no tanto lycra o sintético, porque, al ser poco aireadas, generan humedad en la vagina y, por ende, una mayor probabilidad de infecciones. “Lo mismo sucede con los protectores de uso diario ya que humedecen la zona íntima. Hay que utilizarlos solo en caso de tener mucho flujo”, dice.

- Evitar la ducha vaginal: Esta práctica no se aconseja porque altera la flora natural de la vagina y, además, genera un ambiente propenso a que ingresen otros microorganismos.

Mejorar y mantener la higiene íntima de la vagina es cuidarse a una misma. Hay que cambiarse diariamente la ropa interior, así como las compresas o toallitas del ciclo menstrual. Incluso, para evitar infecciones, la copa menstrual es mucho más efectiva.

Utilizar preservativo para prevenir enfermedades de transmisión sexual y no tener sexo si hay alguna infección genital previa. Y como medida general, consultar siempre las dudas e inquietudes con un médico ginecólogo.

Te puede interesar