Estos son los alimentos que necesita el organismo en la tercera edad

NUTRICIÓN Por Carola LEVI
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A las personas mayores se les suele cerrar el apetito. A algunos también les resulta difícil masticar y tragar. Sin embargo, el cuerpo necesita ciertos nutrientes, más aún en la vejez.

Una dieta saludable para los adultos mayores no parece en principio tan distinta de la de las personas jóvenes, pero con una diferencia decisiva: “Si la persona mayor se mueve poco, es decir, gasta poca energía, entonces necesita menos calorías, pero la misma cantidad de micronutrientes”, explica el profesor Rainer Wirth, presidente de la Sociedad Alemana de Geriatría (DGG, por sus siglas en alemán).

En ese sentido, el especialista recomienda lo siguiente: “Más verduras y frutas, más pescado que carne, aceite de oliva y un poco de nueces”. Y agrega: “Tienen que comer menos cantidad, pero desde el punto de vista de la densidad de los micronutrientes, la comida tiene que ser de alta calidad y lo más magra posible”

No se puede determinar de forma generalizada cuándo comienzan a disminuir las necesidades calóricas. “Depende más de la actividad física que de la edad real”, señala. Por ejemplo, hay personas octogenarias que están muy activas y practican deporte. “Pero otros, con 70, están muy cómodos o enfermos de manera crónica, por lo que ya no pueden moverse mucho”, explica Wirth, que también es director de la clínica de Medicina Geriátrica y Rehabilitación temprana en el Marienhospital Herne.

La pérdida de peso puede ser delicada
En caso de largas fases de enfermedad con convalecencia en cama, los ancianos pueden perder mucho peso. Y esto es delicado, porque no lo recuperan tan rápidamente como las personas jóvenes.

Y si se suma una nueva fase de enfermedad, vuelven a perder algunos kilos. De esta manera, a lo largo de un par de años, pueden perderse entre 10 y 15 kilos. “Nunca se trata solamente de una pérdida de masa grasa, sino también de musculatura”, advierte.

Frecuentemente, comienza entonces un círculo vicioso: si la musculatura retrocede debido a la edad, la pérdida de músculo aumenta considerablemente en caso de malnutrición. Esto, a su vez, empeora la movilidad de las personas mayores. Y si el suministro de energía y proteínas tiene falencias, el sistema inmunitario suele resentirse y la cicatrización de las heridas se deteriora.

Fomentar el desarrollo de la musculatura
Con la edad, se necesita más entrenamiento e ingesta de proteínas para poder desarrollar musculatura. Las personas mayores, en particular, necesitan proteínas para fortalecer sus músculos.

Las fuentes de proteínas son los alimentos de origen animal, como la carne, el pescado, los huevos y los productos lácteos, pero también las legumbres. El calcio contenido en los productos lácteos también es importante para los huesos.

Si faltan proteínas en la dieta o los adultos mayores han perdido peso, Wirth aconseja recurrir a alimentos especiales, como el pan rico en proteínas. También hay yogures o quarks proteicos que son muy efectivos.

Estimular el apetito
Lo importante son las ganas de comer, pero el problema en las personas mayores es por lo general que experimentan falta de apetito. “Si a una persona le dan alimentos que le gustan, come más”, asegura Wirth. Alimentarse en compañía también puede aumentar el consumo de calorías.

Una prótesis dental puede dificultar el disfrute de comer, al igual que los problemas masticatorios o de deglución. De todas maneras, las personas mayores no deben dejar de ingerir frutas, verduras y productos integrales, según advierte Theresa Stachelscheid, de la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE).

“Las verduras pueden cocinarse al vapor, sumarle caldo y convertirse en una sopa de crema de verduras con una batidora”, aconseja la nutricionista. Y añade: “Por ejemplo, si siempre te ha gustado el muesli para desayunar, ahora puedes mezclar copos tiernos de avena con un poco de yogur o leche y puré de fruta”.

Tomar suficiente líquido
Frecuentemente, las personas mayores evitan tomar demasiado líquido, para no tener que ir al baño mientras se encuentran por la calle o durante la noche. Sin embargo, para una alimentación saludable también se requiere mucho líquido. “Prepare la cantidad de bebida recomendada para el día ya por la mañana, por ejemplo, dos botellas de 0,75 litros”, aconseja Stachelscheid, experta del área de Geriatría de la DGE.

La primera elección siempre es agua, pero bien puede dársele un toque diferente: “Introduzca por ejemplo trozos de limón o de pepino en el agua, o hierbas frescas como menta. Las infusiones de hierbas o de tés de fruta sin azúcar y los refrescos de jugo con agua también son otras opciones válidas”, propone.

 

Fuente: TN

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