Nuevos tratamientos de estimulación cerebral ayudan a dejar de fumar

SALUD Por Cristina Mercado
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Estimular regiones específicas del cerebro con corrientes eléctricas suaves puede ayudar a los fumadores a dejar el tabaco, según una nueva investigación del Hospital Universitario de Dijon, en Francia.

Después de agrupar los datos de todas las investigaciones disponibles sobre el tema, los autores encontraron que la técnica de estimulación cerebral aumenta las posibilidades de los que dejan de fumar de permanecer abstinentes hasta por seis meses.

Conocido como estimulación cerebral no invasiva (NIBS), el tratamiento se puede realizar utilizando electrodos que entregan una corriente de baja intensidad a través del cuero cabelludo o una bobina metálica que envía pulsos magnéticos a través del cerebro.

La estimulación transcraneal de corriente continua (tDCS) y la estimulación magnética transcraneal (TMS) respectivamente, son dos métodos que se están explorando actualmente como posibles tratamientos para trastornos por uso de sustancias, depresión y otros problemas de salud mental.

El autor principal, el doctor Benjamin Petit, dice: “Si bien nuestra revisión parece modesta, con solo siete estudios incluidos, un bajo nivel de confianza y una variabilidad sustancial entre estudios, los resultados parecen ser sólidos y nos sentimos seguros al sugerir que NIBS es una técnica de interés tanto para el abandono del hábito de fumar a corto plazo como para el abandono sostenido del hábito de fumar. Además, se identificaron varios ensayos científicos actualmente en curso en este campo en particular. En un futuro cercano, NIBS podría ser reconocido como una nueva opción prometedora para ayudar a las personas que desean dejar de fumar”.

Por qué la estimulación cerebral no invasiva puede ayudar a dejar de fumar
El equipo buscó en varias bases de datos científicos, ensayos controlados aleatorios de NIBS en fumadores adultos que buscaban dejar de fumar, con un seguimiento de más de cuatro semanas, y luego combinó los resultados para medir el efecto en el abandono del hábito de fumar.

Se incluyeron siete estudios, con un total de 699 pacientes. En todos los estudios incluidos, los grupos de control recibieron NIBS simulados.

Al agrupar los siete estudios incluidos, el cociente de riesgos de abstinencia sostenida de cualquier forma de NIBS en relación con niBS simulados fue de 2.39, lo que significa que los fumadores que recibieron NIBS tenían una probabilidad 2.39 veces mayor de abstinencia de fumar a largo plazo que los fumadores que recibieron NIBS simulados.

La neurofisiología del tabaquismo, y la adicción en general, sigue siendo poco conocida, aunque la investigación sugiere que las ganas de fumar pueden estar al menos parcialmente mediadas por la activación de una región del cerebro llamada corteza prefrontal dorsolateral.

“Los mecanismos neurofisiológicos que conducen al efecto terapéutico observado deben explorarse más a fondo para comprender los determinantes en la eficacia de NIBS”, aclaran los autores en la conclusión.

Fuente: TN

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