Cómo disfrutar del sexo oral sin poner en riesgo la salud

SEXUALIDAD Por Camila MARTINEZ
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El sexo oral debe ser una práctica en la que los dos integrantes de la pareja la pasan bien. De no ser así, la persona que lo recibe se puede cohibir y no excitarse. O la persona que lo practica, puede verse obligada a hacerlo. Por el mismo lado, es importante tener presente que el sexo oral pone en contacto la piel y los fluidos corporales: cualquiera de los dos puede contener virus, parásitos o bacterias que causan enfermedades.

La falta de protección y cuidado es un problema que preocupa a los especialistas y que va en aumento en la Argentina. Pese a las continuas campañas de educación sexual y centros de testeos y asesoramientos gratuitos que existen en el país, el poco uso del preservativo o de campos de látex es cuestionable en la mayoría de los casos y trae aparejados problemas de salud. Las más frecuentes, son: sífilis, gonorrea, clamidia, herpes simple, hepatitis B, hepatitis C, HPV y VIH.

“Las ITS pueden no desarrollar síntomas. Algunas veces solo se detectan con un examen médico como análisis de sangre u orina. En el caso de embarazo, es importante que ambos padres se realicen los análisis para poder tratarse, de ser necesario, y evitar la transmisión al bebé”, advirtieron desde la Fundación Huésped.

Todas ellas se previenen solamente con el uso del preservativo. Pueden afectar a cualquier persona sin importar su género, orientación sexual o edad. De hecho, gran parte de las ITS se curan con tratamientos específicos, que en muchos casos son muy sencillos. Otras, como el herpes simple y el VIH son tratables, pero no tienen cura y se siguen transmitiendo en el caso de no usar protección.

Sífilis: Es una infección bacteriana que suele transmitirse por contacto sexual. La enfermedad comienza con una llaga indolora, por lo general en los genitales, el recto o la boca. Se transmite de persona a persona a través del contacto de la piel o de las membranas mucosas con estas llagas. La segunda etapa se caracteriza por la aparición de un sarpullido. Luego, no se presentan síntomas hasta la última etapa, años después, donde puede provocar daños en el cerebro, el sistema nervioso, los ojos y el corazón. Esta enfermedad se trata con penicilina.

Gonorrea: Enfermedad infecciosa de transmisión sexual que se caracteriza por la inflamación de las vías urinarias y los genitales y que produce un flujo excesivo de moco genital. Afecta a hombres y mujeres y suele tratarse con antibióticos.

Clamidia: Es causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Puede infectar a hombres y mujeres. Las mujeres pueden contraerla en el cuello del útero, el recto o la garganta. Los síntomas incluyen dolor genital y secreciones de la vagina o el pene. Se recomienda la terapia antibiótica para el paciente afectado y sus parejas sexuales. También deben hacerse controles médicos para comprobar que no haya otras infecciones de transmisión sexual.

Herpes simple (tipo 1 y 2): El VHS-1 se transmite principalmente por contacto de boca a boca y causa herpes labial. El VHS-2 se transmite por vía sexual y causa herpes genital. Las infecciones que provocan los dos tipos de virus duran toda la vida. Los síntomas del herpes incluyen vesículas o úlceras dolorosas en el lugar infectado.

Hepatitis B: Es una infección vírica que afecta al hígado y puede dar lugar tanto a un cuadro agudo como a una enfermedad crónica. El virus se transmite habitualmente de la madre al niño durante el nacimiento y el parto, así como por contacto con sangre u otros líquidos corporales.

Hepatitis C: Es una enfermedad del hígado causada por el virus del mismo nombre (VHC): este puede causar hepatitis aguda o crónica, cuya gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas y una enfermedad grave de por vida. La hepatitis C es una importante causa de cáncer hepático.

HPV: Existen más de 200 tipos diferentes de Virus del Papiloma Humano, algunos de los cuales causan ciertos tipos de cáncer, como el de útero.

VIH: El virus se puede transmitir mediante el contacto con la sangre, el semen o los fluidos vaginales infectados. Al cabo de pocas semanas de la infección con el VIH, pueden aparecer síntomas como fiebre, dolor de garganta y fatiga. Luego, la enfermedad suele ser asintomática hasta que se convierte en SIDA. Los síntomas incluyen pérdida de peso, fiebre o sudores nocturnos, infecciones recurrentes y fatiga. No existe una cura para el SIDA, pero la observancia estricta de la terapia antirretroviral puede disminuir significativamente el progreso de la enfermedad y evitar infecciones y complicaciones secundarias

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