Claves para detectar la ansiedad en los niños

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La pandemia, el abuso de las pantallas y el poco contacto interpersonal pueden generar ansiedad en los más chicos, entre muchos otros factores. Ahora, ¿cómo podemos darnos cuenta de si los menores están transitando este trastorno?

La psicóloga Marisa Russomando (M.N. 23.189) explicó que, si bien la ansiedad se relaciona más con la vida adulta, la realidad es que los chicos también pueden padecerla y manifestarla. “En los más chicos, muchas veces esta aparece de la mano del miedo, el enojo, la angustia y la inquietud”, dijo.

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“Lo más importante es que como adultos le prestemos atención a cualquier cambio de estado emocional o anímico de nuestros hijos, ya que algo nos están diciendo. Si notamos un cambio drástico o una conducta que no es apropiada o convencional, debemos ver y analizar cuál puede ser la causa”, advirtió.

Síntomas de la ansiedad en los niños
Respecto a la ansiedad, Russomando señaló que los síntomas a los que hay que estar atento son:

* Cambios en sus comportamientos, por ejemplos niños que vuelven a hacerse sus necesidades encima.

* Alteraciones en el sueño.

* Nerviosismo.

* Ataques de hambre o problemas alimenticios.

* Aparición de tics, síntomas físicos (dolores de cabeza, dolores de panza, mareos, etcétera).

* Aislamiento, hiperactividad, entre otros.

Si alguno de estos síntomas aparece, mi sugerencia es hablar con ellos para intentar ponerles palabras a esas conductas. Por ejemplo: ´estoy notando que estás más nervioso que antes´ o ´me parece que te está costando dormir, ¿qué está pasando? ´. A veces, los cambios de rutinas repentinos también perjudican a nuestros hijos, por eso es clave conversar con ellos acerca de lo que puede estar sucediéndoles”, precisó.

Para ella, acudir al jardín o a la escuela para ver si las maestras también notaron algún cambio en nuestros hijos es una buena opción. “Ellos ven a nuestros hijos muchas horas al día, en distintas situaciones: de estudio, concentración y relaciones sociales. Si las conductas extrañas permanecen en el tiempo, se agravan los síntomas o el malestar es cada vez mayor, aconsejo pedir ayuda profesional”, sostuvo.

La detección de la ansiedad debe comenzar a los ocho años

La guía para proveedores de atención médica, aún en forma de borrador, se aplica a niños y adolescentes que no muestran señales o síntomas de estas afecciones.

“Para abordar la necesidad crítica de apoyar la salud mental de los niños y adolescentes en la atención primaria, el grupo de trabajo analizó la evidencia sobre la detección de ansiedad, depresión y riesgo de suicidio”, dijo en un comunicado Martha Kubik, miembro del grupo de trabajo de la Universidad George Mason.

“Afortunadamente, descubrimos que evaluar la ansiedad y la depresión en los niños mayores es eficaz para identificar estas afecciones”, remarcó.

Para los expertos, la atención de seguimiento puede reducir los síntomas de la depresión y puede mejorar, y potencialmente resolver, la ansiedad.

Por qué evaluar la ansiedad de los niños
El USPSTF no encontró evidencia suficiente para determinar si sería beneficioso evaluar la ansiedad de los niños antes de los ocho años o la depresión antes de los 12 años.

“Es fundamental realizar más investigaciones sobre estas importantes afecciones”, dijo Lori Pbert, miembro del grupo de trabajo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts.

“Mientras tanto, los profesionales de la salud deben usar su juicio clínico en función de las circunstancias individuales del paciente al decidir si realizar o no la detección”, aclaró.

“En los más chicos, los cambios de rutina, un ambiente estresante en casa, la dificultad para movilizarse en espacios abiertos, la falta de socialización y de naturaleza, la mala gestión de pantallas, una microbiota intestinal alterada y la falta de límites pueden desencadenar la ansiedad. En fin, la lista es interminable porque no existen dos cerebros iguales”, señaló por su parte Carina Castro Fumero, neuropsicóloga pediátrica.

Según la Sociedad Española de Estudios de Ansiedad y Estrés, casi el 8% de la población infantil padece ansiedad. Los principales síntomas que reflejan una situación de estrés o ansiedad son mareos, sudoración, taquicardia, molestias abdominales, sequedad de boca y tensión muscular.

Fuentte: TN

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