Cannabis: qué dicen los expertos sobre el nuevo programa regulado

SALUD Por Julia VOSCO
Habrá un registro de pacientes que necesiten acceder a la planta y sus derivados, a través del cultivo controlado. Lo manejará el Ministerio de Salud
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De acuerdo con el decreto 883/2020, los pacientes que lo necesiten podrán inscribirse en el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann) para obtener la autorización de cultivo para sí, a través de un familiar, una tercera persona o una organización civil autorizada por el Ministerio de Salud

“La dinamización de esta actividad puede erigirse como una oportunidad para el país de cara a los desafíos del futuro, siendo parte de una política de diversificacíón productiva, de crecimiento de modelo abierto, que ubique a la ciencia y a la tecnología en el centro de la escena, posibilitando la conformación de clusters agroindustriales y tecnológicos en torno a su producción primaria”, plantea Pablo Fazio desde la Cámara Argentina de Cannabis.

Con la reglamentación, se busca controlar la calidad de derivados del cannabis, para evitar comprometer la salud y que no se generen expectativas infundadas promovidas por el simple afán de lucro.

“Podrá inscribirse en el Reprocann, quien cuente con indicación médica y haya suscripto el consentimiento informado correspondiente, en las condiciones establecidas por el programa”, dice la nueva legislación, que también indica que las provincias podrán regular estos registros y expedir las autorizaciones para sus ciudadanos.

Los límites en la cantidad de plantas permitidas en cada hogar o en las sedes de las organizaciones para los cultivos “en red” se van a conocer cuando el Ministerio de Salud redacte las resoluciones particulares.

El cannabis medicinal ya está incorporado como nueva alternativa terapéutica en escenarios tan diferentes como la epilepsia, el autismo, el dolor oncológico y no oncológico y la espasticidad. Paulatinamente, se va incorporando en el tratamiento de más de 40 dolencias y enfermedades como la esquizofrenia, trastornos de ansiedad generalizada, insomnio, cuadros degenerativos, dermatológicos, oftalmológicos, oncológicos, el Parkinson y los movimientos anormales.

De las resoluciones ministeriales, se cree que saldrá un marco limitante a la molécula de THC, que aporta psicoactividad y por eso muchos países no la permiten para uso médico, y del CBD, o cannabidiol, palabra que según los motores de búsqueda de internet, rankea en lo más alto en los últimos años.

“El paciente medicado con cannabis no tiene las consecuencias médicas negativas ni perjudiciales para la salud que tiene aquella con consumo problemático de cannabis, tabaquismo, alcohol y otras sustancias”, explica el neurólogo Alejandro Andersson (MN. 65.836), también endocannabinólogo y miembro de PROCANNT (Profesionales de la Salud por el Cannabis Terapéutico).

"Claramente, queda mucho trabajo por delante, pues nos debemos políticas públicas y regulatorias más audaces e integrales, pero sin dudas estamos ante una instancia superadora y largamente esperada por muchos usuarios, familias y todo el ecosistema de empresas y emprendedores cannábicos de la Argentina ", concluye Fazio.

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