Coronavirus: un científico italiano dice que el COVID-19 se volvió menos agresivo

SALUD Por Julia VOSCO
Giuseppe Remuzzi es director del Instituto de Investigaciones farmacológicas Mario Negri de Milán. Cree que el virus está más débil pero no descarta una segunda ola de la pandemia.
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Hay 90 proyectos en curso para desarrollar una vacuna contra el COVID-19 pero hasta que una sea exitosa y llegue de forma masiva, es probable que el virus ya no esté. Así lo pronosticó en una entrevista televisiva el profesor Giuseppe Remuzzi, autor y coautor de más de 1440 artículos científicos, reseñas y monografías y 16 libros.

"Los pacientes ahora son completamente diferentes de los de hace tres o cuatro semanas, los cuidados intensivos y las hospitalizaciones continúan disminuyendo en los hospitales", afirmó Remuzzi, y agregó que antes llegaban a los servicios de urgencias 80 personas todas con dificultades respiratorias graves. "Hoy nos llegan 10 y, de ellas, ocho pueden irse a su casa. La situación cambió en todas las ciudades, no solo en Bérgamo y Milán, sino también en Roma y Nápoles".

Según el experto, la relación cambió entre el virus y el huésped pero advierte que igual hay que ser prudentes, porque podría haber una segunda ola de contagios.

"Si en diez días los números nos dicen que la situación no empeoró, significará que el virus es realmente menos aterrador", declaró.

Esperar la vacuna o salir del aislamiento
"Habrá una vacuna, pero probablemente cuando llegue, espero, si las cosas continúan como están ahora, el virus habrá desaparecido. Pero la vacuna será útil para la próxima vez o para otros virus", opinó.

Mientras tanto Remuzzi traza una ruta alternativa que consiste en usar los anticuerpos de pacientes recuperados a través de la donación de plasma. La estrategia ya se implementó para tratar la Fiebre Hemorrágica Argentina, después para la poliomielitis, para el SARS y para el Ébola. Ahora, sería de gran utilidad para aplicar en casos graves de coronavirus.

"Cuando las pruebas digan que el plasma funciona, podemos pensar en hacerlo accesible para todos", determinó. Por lo pronto sugiere que continúen las medidas de contención, "aunque debemos hacer que todos vuelvan a trabajar lo antes posible. La pobreza y los conflictos sociales se encuentran entre las principales causas de enfermedad y muerte".

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