Cenar temprano ayuda al metabolismo

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Cristina MERCADO
Cenar-temprano

Quién no he escuchado hablar sobre los beneficios de adelantar la hora de la última comida del día para mantenerse saludable. Estudios demuestran que un cambio tan simple como modificar los horarios de comida, sobre todo en la cena y ajustarlos al ritmo cidardiano puede ser clave para mejorar la salud.

Cenar temprano trae sus ventajas
Investigaciones en los últimos años se han centrado en el tema de la hora de la cena. Un estudio con humanos realizado por sendos equipos de la Universidad de Harvard y Tufts, publicado en el International Journal of Obesity señaló que, cuanto más temprano se hagan las comidas principales del día, más se minimiza el riesgo de engordar.

Los nutricionistas explican que el organismo está preparado para el ayuno nocturno debido a un reloj biológico. El reloj biológico está vinculado con los ritmos cicardianos que permiten regular las funciones fisiológicas en función de la ausencia o presencia de luz en el entorno. Así que no se trata de minimizar la cantidad de calorías, aunque es recomendable seguir una dieta equilibrada, más bien de respetar los horarios.

El organismo funciona de manera distinta de día y de noche y, el ser humano no está preparado para comer de noche. Entre las 7 y las 8 de la tarde, el cuerpo comienza a prepararse para el reposo, de ahí que sea más difícil metabolizar los alimentos.

Esto es porque se procesan mejor los alimentos y no se depositan en forma de grasa. Hay que tener en cuenta que las hormonas que se relacionan con el control de la grasa y el azúcar están menos activas por la noche. Así que lo ideal es cenar antes de que esas funciones comiencen a ralentizar.

Así que los expertos comentan que las 6 de la tarde sería la mejor hora para cenar. Cenar a esa hora va a permitir asimilar mejor los alimentos y adaptarse a una regulación hormonal nocturna. Ten en cuenta que el peso no es el único factor que se vería beneficiado.

Una investigación del Instituto Global de Barcelona demostró que, el cenar temprano reduce al menos un 20% el riesgo de sufrir enfermedades como cáncer de próstata o cáncer de mama. Así que el cenar antes de la noche o dejar pasar por lo menos 2 horas entre la cena y el acostarse va a protegerte ante dichas enfermedades.

Asimismo, la calidad del sueño también se beneficia de los efectos de las cenas tempranas. Y aunque muchas son las variables que influyen a la hora de dormir bien, el adelantar los horarios de cena ayuda a descansar mejor.

Es por ello que habría que considerar cenar más temprano para beneficiarte y sentirte mucho mejor. ¿Qué dices, lo intentas?

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