Ácido úrico: por qué en exceso es peligroso y cómo reducir su consumo

NUTRICIÓN Por Ana COHEN
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Tener unos niveles de ácido úrico elevados o experimentar un ataque de gota puede convertirse en una verdadera pesadilla para quien lo sufre, sobre todo a la hora de establecer una alimentación adecuada para disminuir los niveles.

El ácido úrico es un compuesto que obtiene nuestro cuerpo de forma natural a partir de la descomposición de purinas, que se pueden generar de forma endógena en nuestro organismo o bien las podemos obtener a través de la alimentación, tanto de comidas como de bebidas.

 El ácido úrico es expulsado a través de la orina, pero pueden haber situaciones en las que no somos capaces de eliminarlo adecuadamente y se acumula en nuestro cuerpo de manera excesiva, favoreciendo la formación de uratos de sodio dando lugar a una hiperuricemia. Si estos cristales de urato se acumulan en las articulaciones pueden llegar a desencadenar un proceso inflamatorio conocido como ataque de gota, que cursan con mucho dolor, enrojecimiento e hinchazón, muchas veces focalizado en el dedo gordo del pie.

Para tratar los niveles elevados de ácido úrico es recomendable el tratamiento farmacológico, pero no tenemos que quitarle importancia a la dieta que seguimos, ya que esta puede ser una fuente de purinas, y por tanto, a nivel nutricional nos resulta de interés reducir el consumo de alimentos con un elevado contenido en las mismas.

Recomendaciones interesantes a tener en cuenta en caso de hiperuricemia:

Pérdida de peso. De esta manera se producen cuerpos cetónicos que compiten con las purinas para ser eliminadas por la orina.

Reducir el consumo de carnes rojas. Las carnes rojas, y sobre todo las vísceras como el hígado o el riñón son alimentos ricos en purinas y facilitan el aumento del ácido úrico en sangre, por lo que nos interesa reducir su consumo e incluso eliminarlo en casos más graves.

Limitar el consumo de marisco. El marisco es una de las fuentes más importantes del ácido úrico, por lo que nos conviene disminuir el consumo de las gambas, langostinos, mejillones…

Pescado azul. También es considerado una fuente importante de purinas, pero a la vez aportan nutrientes necesarios como son los ácidos grasos omega 3. Habrá que valorar si es necesario reducir su consumo, y en su caso, buscar otras alternativas para obtener las grasas saludables.

Verduras. Hay algunas verduras que debemos valorar si es conveniente reducir su consumo, como son los espárragos, champiñones, coliflor, espinacas y el famoso tomate (que realmente es una fruta). 

Tener en cuenta el consumo de frutas. Las frutas son una fuente de fructosa, la cual se puede transformar en ácido úrico. Por lo tanto, es importante tener un control de la frecuencia y la cantidad de fruta consumida a lo largo del día.

Lácteos. En varias investigaciones se ha encontrado una relación negativa entre el consumo de lácteos y los niveles de ácido úrico, es decir, que los lácteos nos pueden conferir una mayor protección. En caso de que queramos disminuir el aporte de grasas saturadas, podemos optar por lácteos semidesnatados o desnatados.

Bebidas alcohólicas. Sabemos que el consumo de alcohol no beneficia en nada a nuestra salud, pero en personas que quieren reducir los niveles de ácido úrico menos. Evita su consumo

Buena hidratación. Beber una cantidad suficiente de agua puede ayudar con la eliminación del ácido úrico, así como caldos e infusiones.
Aún así, no nos ponemos de acuerdo acerca de qué alimentos incluir y cuáles evitar en la dieta para el ácido úrico. 

Desde luego, la mayor controversia se da en el tema de las frutas y verduras. La fructosa que contienen es un tipo de azúcar que al metabolizarse puede producir ácido úrico. De esta forma, podríamos pensar que deberíamos evitar las frutas para no aumentar los niveles de urato. Sin embargo, estudios recientes han mostrado que la relación entre el consumo de las frutas y el ácido úrico no es tan significativa, ya que la cantidad de fructosa en una pieza de fruta es relativamente baja, y además contiene otros nutrientes, como la fibra y la vitamina C, que podrían retrasar la absorción de la fructosa. 

Además de las recomendaciones específicas para la alimentación del ácido úrico, se recomienda seguir una alimentación saludable y equilibrada, ya que la hiperuricemia puede llevar asociada otras patologías como la hipertensión o dislipemias.

Por supuesto personalizar la alimentación es clave, ya que dependiendo de la situación del paciente la dieta será más o menos restrictiva.

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