Coronavirus: guantes y barbijos desechables, los nuevos protagonistas de la contaminación plástica

CAMBIO CLIMÁTICO Por Ana COHEN
Médicos preocupados por el medio ambiente y una revista especializada llaman la atención sobre este peligro para la salud del planeta.
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Desde el inicio de la pandemia, en promedio, se utilizan por mes 129 mil millones de barbijos y 65 mil millones de guantes en el mundo, informó un estudio publicado en la revista académica “Ciencia y Tecnología Ambiental” (Environmental Science & Technology). En ambos casos, se trata de elementos plásticos desechables.

La contaminación ambiental generalizada avanza a pasos agigantados. Desde Greenpeace, ONG ambientalista, alientan el consumo de elementos lavables y reusables como método alternativo al de los barbijos plásticos descartables de un solo uso.

Las prácticas básicas de higiene, según remarca la organización, constan de dos pasos fundamentales: lavarse muy bien las manos con agua y jabón, y salir a la calle con barbijos reutilizables, por ejemplo, de tela. En cambio, sugieren que los elementos de protección de un solo uso, que encima escasean en diversos países, se prioricen para aquellos que forman parte del grupo de trabajadores esenciales y de la atención médica.

“El público en general debería optar por máscaras faciales reutilizables y realizar el lavado de rutina en el hogar. Es innecesario para la seguridad personal, y nocivo para la salud planetaria, usar desechables”, expresó en un comunicado oficial el doctor Jodi Sherman, director del Programa de Sustentabilidad Ambiental de la Universidad de Yale, en los Estados Unidos.

“Los materiales plásticos de un solo uso están contaminando el aire, agua y suelo y, por lo tanto, perjudican nuestra salud. Liberarse de los plásticos de un solo uso ahora es una cuestión de salud pública”, manifestó el doctor Saulo Delfino Barboza, profesor asociado del Programa de Salud y Educación de la Universidad de Ribeirao Preto en Brasil.

Cuando son desechados, pueden terminar regados en calles, vertederos o basurales a cielo abierto, desagües, ríos u océanos. Con el tiempo, la estructura textil compuesta por fibras de polipropileno se degrada en microplásticos, elementos que pueden generar efectos tóxicos en, por ejemplo, el organismo de los animales marinos.

“Es importante recordar, mientras luchamos contra la crisis del COVID-19 que pone en peligro la vida, que también tenemos problemas existenciales como la crisis de los plásticos … Hay que considerar usar una máscara de tela reutilizable en lugar de una desechable, y así, juntos podemos salvarnos a nosotros mismos y al planeta”, comunicó el doctor Joe Vipond, presidente interino de la Asociación Canadiense de Médicos para el Medio Ambiente.

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