Cinco consejos para la conservación y el consumo de huevos

ALIMENTACIÓN Y SALUD Carola LEVI
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El huevo es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina argentina, no solo por su facilidad de preparación y digestión, sino también por su excepcional versatilidad, que lo convierte en un recurso indispensable para una variedad infinita de recetas culinarias. Además, su notable valor nutritivo lo coloca en un lugar privilegiado en comparación con otros alimentos que se consumen a diario.

Los argentinos consumimos 314 unidades por cápita por año; es decir, poco menos de un huevo por día. Más allá de la estadística, la pregunta surge en forma natural: ¿Es bueno o es malo?

El huevo se caracteriza por ser rico en proteínas de alto valor biológico y con un componente ideal de aminoácidos, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir al menos, uno al día para la población en general y unos tres o cuatro a la semana, en personas que tienen el colesterol alto.

Según refiere la Asociación Peruana de Avicultura (APA), la clara de huevo posee proteínas de elevado valor biológico como la ovoalbúmina, ovotransferrina y lisozima, que desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de la salud muscular y ósea. Estas, son conocidas también por sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas, inmunoprotectoras, antihipertensivas y antioxidantes. Además, este alimento es una fuente importante de vitamina B2, fósforo, zinc, hierro, yodo y selenio.

El huevo: uno de los alimentos más importantes de la pirámide nutricional
Considerando todas las virtudes que ofrece el huevo, la institución enfatiza la importancia de un consumo adecuado y comparte cinco consejos clave para hacerlo correctamente:

Siempre frescos. Al comprar huevos, es básico verificar la fecha de caducidad y asegurarse de que no estén agrietados ni rotos. Para ello, es necesario revisar que la cáscara esté limpia y sin manchas, garantizando así su calidad y frescura.
Almacenamiento correcto. Deben guardarse en la heladera para mantener su estado óptimo y evitar la proliferación de bacterias. Se recomienda guardarlos en el estante central y lejos de alimentos con olores fuertes, y consumirlos dentro de un periodo de tiempo razonable.
Manipulación segura. Es importante lavarse las manos antes y después de manipular huevos crudos para evitar la contaminación cruzada. Además, se recomienda no lavarlos antes de almacenarlos, ya que la cáscara actúa como una barrera natural que protege su contenido.
Cocinarse adecuadamente. Es fundamental que estén cocidos completamente antes de ser consumidos para eliminar el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos. Se recomienda cocinarlos hasta que la clara y la yema estén firmes, especialmente cuando se preparan platos como huevos revueltos, fritos o pochados.
Comprobar su estado. Al romper el huevo, verifique que no desprenda un olor desagradable; de ser así, evite consumirlo, pues esto indica un posible crecimiento bacteriano y, por tanto, no debe comerse.

Al seguir estas recomendaciones, los consumidores pueden disfrutar de los huevos de manera segura e incorporarlos de manera regular en la alimentación, aprovechando al máximo sus numerosos beneficios y mejorar la calidad de vida, señala la APA.

En resumen, el huevo no solo es un ingrediente versátil en la cocina, sino también un aliado invaluable para nuestra salud, y puede incorporarse en recetas de tortillas, omelettes, ensaladas, sándwiches y otros platos creativos que añaden variedad a la dieta diaria.

Fuente: TN

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