Una sencilla técnica de besar podría beneficiar nuestra relación de pareja

NOTICIAS DE INTERÉS Carola LEVI
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Las largas sesiones de besos parecen relegadas a las primeras épocas de las relaciones de pareja y se remontan al periodo en el cual ambos integrantes se están conociendo, pero esto no tendría por qué ser así. Los besos son una manera de conectar con la otra persona, nos hacen sentir muy bien e, incluso, algunos científicos afirman que besarnos durante el sexo, puede aumentar la frecuencia y la calidad de nuestros orgasmos.

Tras la fase de “luna de miel” muchas personas caen en la rutina y tienden a olvidar cosas que fueron parte de la conexión con su pareja desde el principio, pero existe un truco que puede ayudarnos a sobrellevar esto. Se trata de la técnica del beso de 6 segundos y fue creada por el doctor John Gottman.

Esta técnica es muy simple, ya que, solo se trata de dedicar seis segundos, al menos una vez al día, a darnos un beso con nuestra pareja. Un beso largo, significativo, desconectándonos del exterior, metiéndonos realmente en él, como hacíamos en aquellas primeras citas que recordamos.

Este tipo de besos es como una especie de mindfulness del beso y la idea por la que el doctor Gottman lo propuso fue porque fomenta que se cree una conexión especial con nuestra pareja y a profundizar en la relación.

Cuáles son los efectos de la técnica del beso de 6 segundos
Esta técnica tiene muchos efectos en la pareja. En primer lugar, crea un ritual de conexión entre ambos integrantes, fomentando el contacto físico significativo que, sin dudas, será beneficioso y que, probablemente, también hará que acaben teniendo más sexo. También fomenta el cariño y la admiración hacia nuestra pareja, genera una situación que resulta agradable para los dos y hace que ambas personas se sientan bien juntas.

El practicar mucho los besos, también hará que aprendamos a besar mejor y a descubrir qué cosas le gustan a nuestra pareja y cuáles besos no le gustan tanto, lo que también mejorará la conexión.

Seis segundos es un tiempo suficiente para que la mente se relaje y nos centremos en el momento presente. Al notar que realmente estamos dando un beso, nuestro cerebro da la orden para liberar toda una serie de hormonas relacionadas con el amor y el bienestar que, a su vez, harán que aumenten los sentimientos de placer, afecto y conexión, lo cual conduce a una satisfacción emocional más profunda.

En definitiva, un beso de seis segundos es una de las formas más eficientes para mejorar las cosas con nuestra pareja. De hecho, si nos damos dos besos de seis segundos cada día, el tiempo total que invertiremos en ello será muy beneficioso y mejor que ir a terapia de parejas.

Fuente: TN

   

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