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Síndrome de Rebeca: por qué se tienen celos de las ex parejas del otro

NOTICIAS DE INTERÉS Ivana ALFARO
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«Está un poco pesadita últimamente Eva, tu ex, ¿no? ¿No te llamó también la semana pasada? Y ahora, ¿qué quiere?»... Esta sucesión de interpelaciones de Carla a su novio Luis podría ser inofensiva y hasta jocosa, es decir, podría ser algo más cercano a la curiosidad que a la sospecha. Pero lo cierto es que la cosa puede cambiar si el parlamento se completa con esta frase: «No estará pensando en volver contigo, ¿no?», pues esos comentarios aparentemente desintencionados de Carla se cargan así de intención y se convierten en un reproche en toda regla. Es más, tras este tipo de acusaciones veladas podría esconderse lo que la psicóloga Laura Moratalla denomina el síndrome de Rebeca, una condición con características patológicas en la que uno de los componentes de la pareja (o en ocasiones ambos) siente un elevado nivel de celos hacia las anteriores relaciones de sus parejas.

La referencia concreta al Síndrome de Rebeca fue acuñado por la escritora Carmen Posadas en su libro 'El Síndrome de Rebeca: Guía para conjurar fantasmas', en el que la autora adoptó el concepto inspirado por la trama de la película 'Rebeca' (1940), dirigida por Alfred Hitchcock, protagonizada por Joan Fontaine y Laurence Oliviar, y basada en una novela de Daphne du Maurier. En dicho largometraje un aristócrata inglés, Maxim De Winter, conoce poco tiempo de perder a su esposa a una joven con la que se casa y se va a vivir a su mansión en Inglaterra. Allí su nueva esposa tendrá que enfrentar los recuerdos y los fantasmas de su antecesora, con todo lo que eso conlleva a nivel psicológico.

La cuestión es que, tal como explica Moratalla, esta condición a la que se refiere el síndrome de Rebeca (que también podrían calificarse como 'celos retrospectivos') se convierten en algo patológico cuando existe algún tipo de obsesión o pensamientos recurrentes (comparaciones, preocupación, inquietud, inseguridad...) relacionados con las parejas anteriores de esa persona con la que mantenemos una relación en la actualidad sin que existan motivos que avalen esos celos.

Por qué se producen esos celos
Estos celos retrospectivos son de carácter multicausal y, según apunta la experta, aún no ha sido especificado ni el origen ni los posibles detonantes. Lo que sí que se puede identificar, según asegura, es que existe un denominador común entre las personas que los sufren y es una baja autoestima y una inseguridad o falta de confianza tanto en sí mismo como en su pareja.

También puede darse, según añade Moratalla, en los casos en los que la propia pareja o el entorno próximo hayan podido fomentar, de manera consciente o inconsciente, una clara inseguridad en esa persona, bien al hablar en exceso de las anteriores relaciones o bien al haber realizado comparaciones con esa persona de forma deliberada y repetitiva.

Ahora bien, una vez que se ha identificado ese tipo de celos es importante ponerse manos a la obra para trabajarlo, según aconseja la psicóloga, puesto que no solo es algo que se puede superar poniéndose en manos de un profesional, sino que además es necesario hacerlo para mantener una relación de pareja sana y constructiva. Así, según indica Moratalla, estos son algunos de los pasos que se deben dar comenzar a trabajar sobre el llamado síndrome de Rebeca:

1. Se consciente de que los celos que sientes hablan siempre de ti, de tus limitaciones, resistencias y de ese trabajo personal que es importante que realices.

2. Razona si existen hechos objetivos que avalen esos celos que padeces.

3. Haz una lista con datos objetivos sobre las actitudes que mantiene tu pareja que van a favor de la relación.

4. Comunica a tu pareja cómo te sientes de manera asertiva para ayudarle a que te pueda acompañar. Si lo que haces es atacar a tu pareja, se irá alejando cada vez más, como es natural.

5. Revisa tus creencias sobre las relaciones de pareja. Existen ciertas ideaas preconcebidas sobre el amor romántico que resultan muy perjudiciales y que es importante modificar.

6. Trabaja con tu pareja para llegar a ciertos acuerdos que te ayuden a sentirte bien en la relación. Pueden ser objetivos comunes, experiencias individuales o en pareja que os satisfagan, pautar tiempos de calidad juntos, comunicarse abiertamente, etc.

7. Fortalece tu autoestima, si necesitas acompañamiento en este importante trabajo busca un buen profesional.

8. Educar a tu mente a posponer esos celos que sientes para cuando haya evidencias que los justifiquen.

 ¿Se pueden racionalizar los celos por el ex?
«Si hay alguien poco atractivo para ser infiel en el marco de una relación estable es un ex», opina el entrenador emocional Jordi Panyella, que acaba de publicar el libro ' No me quieras tanto y ámame mejor'. Su argumentación se basa en que la infidelidad se basa en la necesidad de experimentar diferentes aspectos de uno misma que o bien no conoce o que no puede experimentar en la relación que mantiene o que ya ha mantenido con alguna persona. De ahí que el experto explique que en realidad un ex sería algo ya «conocido» que no aportaría ese elemento novedoso ni tampoco permitirá descubrir algo nuevo de nosotros.

Y no solo eso, sino que además Panyella incide en el hecho de que retomar la relación con un ex no sale bien, especialmente si se hace bajo estas premisas:

La primera es la culpa pues muchas personas se sienten en deuda con sus ex parejas porque sienten que podrían haber hecho mejor las cosas y eso a menudo suele impulsar el intento de retomar la relación.

Otro factor es la idealización, pues cuando perdemos algo (proceso de luito) nuestra mente tiende a recordar lo bueno y a olvidar lo malo y eso hace que, de pronto, esa persona por la que hemos sufrido se convierta en la pareja ideal. «Pero eso en realidad es un engaño de nuestra mente», aclara Panyella.

Y la última es creer que el ex cambiará y que «esta vez será diferente». Pero el autor opina que eso nos hará estrellarnos de nuevo con el mismo muro y que este es un ciclo que se repite a menudo,pues hasta que la gente no se de cuenta de que es un error pensar así caen en lo mismo una y otra vez.
En definitiva, tal como recuerda Moratalla los celos retrospectivos, al igual que cualquier otro tipo de celos, son tremendamente perjudiciales tanto para la persona que los padece, como para la persona que es objeto de esos celos, así como para la relación en sí. Por ello, resulta fundamental trabajar este aspecto para superarlos, puesto que una relación sana implica estar libres de condicionamientos que nos autolimiten y que limiten a nuestra pareja.

Fuente: abc

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