Generación Ni-ni: los jóvenes indecisos que no estudian ni trabajan

NOTICIAS DE INTERÉS Por Ana COHEN
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Cuántas veces vemos a padres preocupados por el presente y el futuro de sus hijos que dicen: “Ya es grande y está perdido, desconcertado. No sabe lo que quiere. Yo a su edad…Es un vago”. Esto, tan común en muchas familias, tiene un nombre: “Generación Ni-ni”, jóvenes indecisos que no estudian ni trabajan.

El psicólogo Alejandro Schujman, especialista en tratamiento de niños, adolescentes y familias, explicó que tienen entre 17 y 30 años y que, al contrario de lo que se piensa, no son vagos, sino personas que sufren por su incapacidad de elegir por sí mismos lo que quieren.

“Son aquellos que se detienen en el proceso de crecimiento entre la adolescencia y la adultez, sin ser capaces de elegir por sí mismos. Tienen que tomar decisiones, pero no están preparados. Dudan y se asustan. Aunque los adultos no lo crean, no la pasan bien: sufren y se frustran”, precisó.

Para el especialista, son jóvenes que están “estancados, paralizados, congelados en una eterna adolescencia. Tienen la oportunidad de elegir por ellos mismos, pero no lo hacen. Los envuelve la duda, la indefinición. Quedan frenados, siendo incapaces de avanzar por sí solos”.

Cuále son los factores que influyen en la generación Ni-ni
Ahora, por qué sucede esto. Para Schujman hay un conjunto de factores que inciden en la generación Ni-ni:

La cultura del “llame ya”: La cultura de la inmediatez y los resultados inmediatos hace que muchas veces las personas se olviden de la importancia de los procesos. Eso puede generar frustración y estancamiento.
La desvalorización del esfuerzo: El ´llame ya´ genera la fantasía en los jóvenes de que el esfuerzo no tiene sentido. De que se puede conseguir lo que se desea quedándose detrás de un monitor y haciendo como que se vive ´una vida que se quisiera vivir’.

El abuso de la tecnología: “Estamos criando y creando una generación de adolescentes apáticos, abúlicos, la generación ´medapaja´, conectada absolutamente con los monitores y escasas emociones, con el foco puesto en los resultados y una dificultad enorme en encarar los procesos. Si bien la tecnología tiene muchos beneficios, su uso excesivo puede generar soledad cuando se apagan las pantallas. Ahí es cuando realmente se ven las herramientas de sociabilización que tienen para salir y encarar al mundo real”.

Consejos para padres con hijos “Ni-ni”

Los padres deben actuar conjuntamente, es decir, en equipo.
Limitar el confort y la comodidad extrema: “Hiperfacilitación que se da desde los padres a partir de la creencia de que los hijos van a tener ya tiempo para sufrir, entonces ahora no hay límites, que no sufran, y cuidado: los discapacitamos, les quitamos la posibilidad de apasionarse, los dejamos sin la herramienta esencial para adentrarse en el mundo adulto”.
Dejar que los hijos se frustren.
Regular el uso de la tecnología.
Incentivarlos a que tengan desafíos y actividades saludables.
Contagiarlos de pasión y entusiasmo.
Permitir que los hijos se animen a correr riesgos solos, a elegir y equivocarse, a que aprendan por sí mismos. Permitir el error, sin intervenir directamente.
Tres indicadores que marcan el pasaje a la adultez
Cuando los hijos dejan el hogar de los padres
Cuando tienen y arman un proyecto laboral propio
Cuando hacen una actividad que los apasiona.

Por último, sugirió “No les demos la vida servida en bandeja, porque entonces les ´dará paja´ salir a pelear por sus ideales y tendrán una triste vida. La tarea de los adultos es mostrarles el camino, dejarles señales para que entren al mundo adulto. Las señales que les estamos dejando son poltronas cómodas para que esperen la vida servida en bandeja. Y eso no resulta ni sirve porque quedan apresados en las limitaciones que nosotros mismos les ayudamos a construir”.

Fuente: TN

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