Síndrome del bebé azul: de qué se trata este trastorno y cómo evitarlo

SER PADRES Por Sara BLANC
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Sabemos que las verduras son alimentos clave en las dietas saludables. Sin embargo, no todas son aptas para bebés e infantes. Algunas de ellas contienen nitratos que absorben del suelo y que son dañinos para los menores de edad. En muchas ocasiones, pueden producir el síndrome del bebé azul, que se da cuando los nitratos existentes en las hojas verdes dificultan la llegada de oxígeno a los tejidos.

De acuerdo con la Agencia Española de Salud Alimentaria y Nutrición (AESAN), el síndrome del bebé azul “es una situación clínica grave que tiene lugar cuando la hemoglobina de los hematíes es oxidada a metahemoglobina. Afecta a los niños, originando la aparición de una coloración gris-azulada en la piel”. Según los especialistas, algunas de las verduras de hojas verdes que pueden provocarlo son: la acelga, la espinaca y la borraja.

Pero ¿por qué los nitratos ponen en riesgo la salud de los infantes? En un principio, es importante explicar que son sales minerales que están en la tierra y que las plantas absorben naturalmente durante su crecimiento. Una vez en el organismo humano, “los nitratos se vuelven nitritos, una sustancia que reacciona con la hemoglobina de la sangre transformándola en metahemoglobina”, explicaron desde la AESAN.

En tanto, un documento difundido por el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación señala que los nitratos son sustancias que se encuentran de forma natural en los vegetales y también son mayormente utilizados por la industria como un aditivo para conservar algunos alimentos, tales como productos cárnicos, lácteos, cereales, frutas, bebidas alcohólicas, agua y verduras. Si bien son relativamente no tóxicos, el peligro radica en que durante su metabolismo pueden transformarse en otras sustancias como nitritos, óxido nítrico y compuestos N-nitrosos.

Los nitritos, el oxido nítrico y los compuestos N-nitrosos tienen efectos adversos en la salud. Estos metabolitos de los nitratos, cuando están en exceso en la dieta, pueden reaccionar en el medio ácido del estómago con las aminas -sustancias obtenidas del metabolismo de los alimentos proteicos (carnes, pescados, huevos, leches y derivados de estos alimentos)- originando como producto las nitrosaminas, las cuales tendrían efectos cancerígenos. Los nitratos resultan ser más riesgosos en los niños menores de un año, debido a que el estómago a esa edad no produce suficiente cantidad de ácido, lo que favorece el asentamiento de bacterias en el intestino”, advierte el documento.

En esa misma línea, alerta: “Esas bacterias pueden transformar los nitratos en nitritos, los cuales al absorberse toman contacto con la hemogoblina y la transforman a metahemoglobina. Ésta última impide la liberación de oxígeno presente en los glóbulos rojos, lo cual provoca síntomas de asfixia y azulamiento”.

Al respecto, Gerardo Laube (M.N. 51.819), infectólogo, pediatra, jefe de guardia del Hospital Muñiz y profesor titular de Infectología de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), le dijo a Con Bienestar: Algunas verduras de hoja pueden causar una alteración de la hemoglobina y por eso el nombre del síndrome del bebé azul, ya que se puede ver afectada la oxigenación de la circulación sanguínea. Por eso, se aconseja omitir la acelga y la espinaca durante el primer año de vida”.

En un adulto, la ración recomendada de 200 gramos de estas verduras de hoja verde no supondría problemas considerando la proporción de metahemoglobina generada dentro del volumen total sanguíneo”, sostuvieron los especialistas de AESAN. No obstante, en los bebés, ese mismo porcentaje de metahemoglobina puede provocar complicaciones.

¿Cómo reducir el contenido de nitratos en los alimentos?
De acuerdo con el documento difundido por el Gobierno Nacional, los consejos para disminuir los nitratos son:

Lavar muy bien, y una a una las hojas de las verduras. De esta manera se eliminan nitritos y nitratos, ya que son compuestos muy solubles en agua.
Lavar las frutas y las verduras frotándolas luego ligeramente con un repasador o paño.
Preferir siempre las verduras de estación.
En el momento de comenzar a introducir alimentos en la dieta del bebé, escoger los vegetales que no contengan gran contenido en nitratos.
Siempre reconstituir la leche en polvo para los bebés con agua potable, ya que el agua de pozo pueden tener cantidades variables de nitratos.
Alimentos prohibidos para menores de 1 año
El principal alimento de los bebés en sus primeros seis meses de vida debería ser la leche materna, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF. En el caso de no poder amamantar, advierten omitir los siguientes alimentos en los menores de un año: sal (no pueden consumirla por el riesgo de la sobrecarga renal), frutos secos (están prohibidos por el riesgo de atragantamiento), atún (puede contener contaminantes como el metilmercurio), espinacas (riesgo de metahemoglobinemia) y azúcar.

Fuente: TN

Es por ese motivo que sugieren no incluir esas verduras antes del primer año de vida. En el caso de hacerlo, recomiendan no superar los 25 gramos de espinacas o acelga por día y no más de 45 gramos por día en el caso de que el infante tenga entre 1 y 3 años.

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