Cómo preparar la salsa de tomate casera perfecta

HOY COMEMOS SANOS Por Carola LEVI
Si hay un vegetal muy nutritivo y poco calórico ese es sin duda el tomate, que de 100 gramos aporta apenas 18 calorías, ya que la mayor parte de su peso es agua
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Por falta de tiempo terminamos yendo al supermercado a por la salsa de tomate que queremos emplear en pasta, lasaña y otros platos para acompañar, pero aunque es importante cerciorarse mirando la etiqueta del bote de que el producto que vamos a comprar tiene como principal ingrediente el tomate, la mejor opción siempre será sacar un par de minutos para hacerla en casa.

La salsa de tomate casera, también conocida como tomate frito o salsa pomodoro, está elaborada principalmente por tomates y solo nos llevará un par de minutos de preparación, aunque hay que tener paciencia en la cocina ya que puede llevar hasta dos horas que este condimento quede en la textura correcta.

Y dado que el tomate es la hortaliza con mayor protagonismo en esta receta, cabe destacar que está llena de beneficios si elegimos los tomates que estén de temporada.

Si hay un vegetal muy nutritivo y poco calórico ese es sin duda el tomate, que de 100 gramos aporta apenas 18 calorías, ya que la mayor parte de su peso es agua (93,9 gramos). Tiene grandes cantidades de vitamina C (19 mg) y de ácido fólico (29 ug) y resulta especialmente recomendable por su alto contenido en licopeno, el pigmento que le da su característico color rojo y que tiene propiedades antioxidantes. Contiene un elevado nivel en licopeno en el plasma se ha asociado a menor incidencia de algunos cánceres, especialmente, en el de próstata. Sin embargo, no es lo mismo tomarlo crudo que cocinado dado que el plasma sanguíneo absorbe mejor el licopeno cuando procede de productos elaborados a altas temperaturas, como es el caso de la salsa de tomate.

Uno de los tomates más conocidos y famosos son los cherry, la variedad más pequeña que además pueden encontrarse en color naranja, amarillo, verde e incluso negro, y su tamaño varía entre la yema de un dedo y una pelota de golf. «Se trata de una variación de frutas con muchos colores, en concreto siete, pudiendo encontrarlos desde los típicos rojos hasta tomatitos cherry azules», cuenta Ana Colomer ( @anacolomernutricion), dietista y nutricionista. Estos en concreto son ricos en vitamina A, B, C, hierro, calcio, potasio y fósforo. Además, se le atribuye un poder antioxidante y diurético. También, su consumo ayuda a combatir el estreñimiento, a mejorar la salud visual y a cuidar nuestra piel.

Además, es fundamental no pelar los tomates porque todas sus variedades y tamaños tienen una piel que se puede (y debe) tomar, solamente hay que lavarla con agua abundante. Los tomates protegen la vista debido a la cantidad de vitamina A que tiene y es un potente antioxidante.
Cómo prepararla
No hay dos salsas de tomate iguales, pero si quieres hacerla de la manera más saludable posible estos son los ingredientes y el paso a paso de Ciro Cristiano, chef ejecutivo del Grupo Bel Mondo, para conseguir el mejor resultado.


Para 750 ml de salsa.

Tiempo de preparación: 5 minutos.

Tiempo de cocción: 2 horas.

- 3-4 cucharadas de aceite de oliva

- 250 gramos de pequeños tomates frescos, como datterini o cherry

- 500 gramos de tomates pelados de lata

- Sal y pimienta

Añadir el aceite en una sartén grande. Calentar durante tres minutos y añadir los tomates frescos. Machaca algunos tomates con el dorso de una cuchara para que suelten su jugo. Con una batidora colocada directamente en la lata, triturar los tomates enlatados y añadirlos a la sartén. Condimentar con sal y pimienta. Cocinar a fuego lento durante 1 hora, revolviendo poco a poco. Para obtener una consistencia menos líquida, continúe cocinando durante 1 hora más. Cuando esté cocido, ajuste el condimento si es necesario.

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