¿Qué dieta debo seguir si me han diagnosticado helicobacter pylori?

SALUD Por Carola LEVI
Si un médico te ha diagnosticado esta enfermedad, es importante evitar los alimentos con mucha fibra, azúcares y el alcohol
helicobacter-comer-kY4H--620x349@abc

El Helicobacter Pylori es una bacteria que habita en el estómago y que, según se estima, tiene más o menos la mitad de la población mundial. Esta bacteria, explica la dietista-nutricionista María Eugenia Fernández (@meugenia84), es la causante de una inflamación que puede derivar en problemas gastrointestinales. El Helicobacter tiene la capacidad de debilitar la cubierta protectora del estómago, lo que permite la entrada y la posterior irritación de los jugos digestivos en el revestimiento estomacal.

Comenta Elisa Escorihuela, farmacéutica, dietista-nutricionista, y colaboradora de ABC Bienestar, que la sintomatología varía entre las personas: «En algunos casos es asintomática y en otros produce una serie de molestias, encontrando entre las más destacadas: ardor estomacal, reflujo gastroesofágico, anemia, pérdida de peso, hinchazón abdominal y dolor estomacal». También, advierte que la bacteria es considerada como factor de riesgo de úlceras gástricas, gastritis y cáncer de estómago.

¿Qué comer si tenemos Helicobacter Pylori?
Si nos diagnostican esta bacteria, desde ese momento es muy importante cuidar nuestra alimentación para poder paliar sus efectos al máximo. María Eugenia Fernández explica que durante estos días es importante aumentar el consumo de probióticos, alimentos ricos en omega-3 y omega-6 y carnes blancas y pescados.

Por su parte, Elisa Escorihuela apunta que es esencial adquirir una dieta blanda, o de fácil digestión, para que «nuestro sistema digestivo trabaje lo menos posible». A modo general, la experta aporta las siguientes pautas:

- Evitar alimentos muy fríos o muy calientes.

- Evitar comidas picantes o muy especiadas.

- Utilizar técnicas de cocción de fácil digestión como vapor, papillote o hervido, tratando de evitar comidas a la plancha o al horno que queden tostadas.

- Masticar de forma tranquila y si es necesario realizar más ingestas en pequeñas cantidades.

- No consumir alcohol, ni tabaco.

¿Qué podemos comer durante el tratamiento?
Una vez se diagnostica la bacteria, es necesario someterse a un tratamiento para eliminarla. Este, bastante agresivo debido a la gran cantidad de medicamentos que se deben tomar, puede generar durante días algunas molestias. Por ello, durante el tratamiento es importante cuidar nuestra alimentación, y adecuarla para paliar los efectos adversos. Lo primero que recuerda Elisa Escorihuela es que, aunque se pueden dar recomendaciones, es importante que nos guíe un profesional para adecuar la dieta a nuestro caso concreto. Si hablamos de recomendaciones generales, comenta que, en las primeras fases del tratamiento, «se debe evitar el consumo de cereales integrales y legumbres por su alto contenido en fibra, que al entrar en contacto con las lesiones podrían irritar más las paredes del tracto digestivo».

«También vamos a evitar el consumo de verduras, hortalizas y frutas en crudo, y sobre todo, de frutas ácidas. Las tomaremos cocidas, en purés o compotas, aunque va a depender de la tolerancia de cada uno, algunas frutas, como la manzana, pera o plátano maduro, sin piel también pueden sentar bien en las primeras fases», indica la profesional.

Respecto al consumo de huevos y lácteos, apunta que depender mucho de la tolerancia de cada uno y el grado de gravedad. Lo ideal es que en los primeros días se restrinjan y, poco a poco, se introduzcan en preparaciones muy sencillas como una tortilla francesa. Sobre la hidratación, lo mejor es que durante estos días sea con agua, o infusiones suaves.

Alimentos que debemos evitar
La nuticionistas María Eugenia Fernández deja algunos alimentos clave a evitar durante el tratamiento para eliminar el Helicobacter Pylori:

- Café, chocolate y té (negro o verde): contienen cafeína, sustancia que estimula el movimiento del estómago y secreción de jugo gástrico, causando más irritación.

- Refrescos con gas: distienden el estómago y pueden causar dolor y reflujo;.

- Bebidas alcohólicas: aumentan la inflamación en el estómago.

- Carnes procesadas y alimentos enlatados: son ricos en conservantes y aditivos químicos que irritan el estómago e intestino, aumentando la inflamación.

Una vez tengamos una prueba negativa, y nos hayamos «librado» de la bacteria, según vaya disminuyendo la sintomatología, la introducción de los alimentos debe de ser progresiva. «No podemos pasar de la nada al todo», advierte la colaboradora de ABC Bienestar. «Lo ideal es volver a la normalidad introduciendo poco a poco verduras con mayor contenido en fibra, los pescados azules y mariscos y las frutas y verduras crudas», dice y concluye: «Si lo hacemos poco a poco, tenemos la posibilidad de localizar aquellos alimentos que nos sientan mejor y peor».

Te puede interesar