Qué es el síndrome del impostor y cómo puedes superarlo

NOTICIAS DE INTERÉS Por Ivana ALFARO
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Hay personas que por mucho que consigan en la vida, no les parece suficiente. Reniegan de cualquier éxito y se ven inferiores al resto aunque sus resultados indiquen lo contrario. No se terminan de creer que son válidos y continuamente reniegan de sus cualidades. Si te sientes identificado, puede ser que padezcas lo que en psicología llaman 'síndrome del impostor'.

Laura Valenzuela, psicóloga en Mundo Psicólogos, indica que el síndrome del impostor es un fenómeno psicológico por el cual la persona no es capaz de reconocer sus méritos y logros.

«Las personas que sufren el síndrome del impostor dudan constantemente de su valía, sienten que nunca están a la altura de las circunstancias, que deberían ser capaces de hacer más y no se ven competentes aunque realicen un buen trabajo y tengan éxito», explica Valenzuela.

Además creen que en cualquier momento los demás sabrán que no son válidos y que se les ha dado un reconocimiento que realmente no merecen.

Entre sus principales causas están tener una baja autoestima, lo que hará que tu autoconcepto sea pobre y sientas que no eres válida; y un entorno familiar exigente y perfeccionista, que también hará que lo seas contigo misma.

«Por otra parte, la comparación constante con otras personas no te permitirá disfrutar de tus propios logros y sentirás que debes estar en una competición constante con los demás para demostrar tu propia valía», manifiesta la psicóloga. A lo que habría que añadir el miedo al fracaso y la baja tolerancia a la frustración.

Características
Crees que la mayoría de tus logros y éxitos son causados por la suerte y no por tus esfuerzos
Sientes que no estás lista y estás en constante formación porque nada te parece suficiente
Tus metas son altas y exigentes y buscas la perfección en todo lo que haces
Te cuesta confiar en los demás y, por tanto, te cuesta delegar y trabajar en equipo
No te permites equivocarte y si lo haces aparece una gran frustración que te confirma que eres un fraude
No aceptas cumplidos, pues consideras que no eres merecedora de ellos
La psicóloga afirma que el síndrome del impostor afecta en mayor medida a las mujeres, pero no por una cuestión de género, sino educacional. «Los niños son educados para ser exitosos, competitivos y fuertes. En cambio, las mujeres somos educadas para ser empáticas, cuidadosas, sutiles y humildes. Estas características, que en principio no son negativas, se convierten en negativas cuando nos hacen dudar de nuestros éxitos, creer que no debemos ser competitivas y que no deberíamos destacar por encima de los demás».

¿Es posible superarlo?
La ayuda profesional, en sesiones grupales o individuales, pueden aportar la identificación de un patrón emocional y de conducta que ayuda a redefinir el problema. Como detalla Verónica Rodríguez Orellana, psicoterapeuta y directora de Coaching Club, en estas sesiones se centran en trabajar con la distorsión cognitiva que afecta a la persona a través de ejercicios lúdicos. «Con el feedback adecuado de sus compañeros de grupo o del profesional tiene muchas posibilidades de resolverse adecuadamente», comenta.

Otras técnicas que defiende Mónica García, coach de liderazgo y directora del centro El Factor Humano, son por un lado ayudar a que esas personas se centren en contribuir y en servir, no en hacerlo bien. «Valorar la utilidad en lugar de pensar si lo han hecho bien o mal les resultará más fácil», explica.

También se ha de trabajar con la idea de que esas personas deben darse el permiso de ser ellas mismas y dejar la idea del profesional perfecto que se supone que tienen que ser y que no son. «No has venido a ser ellos, has venido a ser tú. Puedes tener modelos en los que fijarte, pero no tienes que ser ellos», manifiesta García.

Otra de las fórmulas útiles consiste en ayudar a que la persona se pare a integrar emocionalmente su éxito y sentir los logros. Lo habitual es que reconozcamos los éxitos a nivel racional o mental, pero no los sentimos. Por eso, Mónica García confía en la eficacia de fortalecer la visión que se tiene de uno mismo y de sus logros «volviendo a esa situación, analizando cuál ha sido nuestra contribución a ella y dejando que sintamos el resultado».

Hay personas que sufren el síndrome del impostor y que sí que se desarrollan profesionalmente, pero siempre con ese miedo al fracaso o de que los demás 'descubran' que no son tan buenos como creían. Por ello, Valenzuela recomienda trabajar todos estos aspectos con la ayuda de un profesional de la salud mental.

Fuente: abc

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