¿Por qué los lunes se pesa más?

NOTICIAS DE INTERÉS Por Olivia BIANCHI
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¿Y si te digo que el peso corporal tampoco es tan importante? Sí, puede servirnos de guía, pero cuidado con obsesionarnos porque además es muy traicionero. Te cuento.

El peso es un número que no proporciona información de valor, puede oscilar constantemente por cosas tan simples como sí hemos ido mejor o peor al baño, si nos hemos hidratado correctamente, si hemos cambiado nuestros horarios de comida, subido a un avión, si hemos tomado algún alimento rico en sal… En fin, que existe una gran variabilidad de factores.

A pesar de esta información y de que cada vez son más los estudios que demuestran los contras de pesarse todos los días, en la consulta, son muchas las veces que los nutricionistas tenemos que hacer hincapié en que guiarnos únicamente por el peso cuando perseguimos algún objetivo nutricional carece de sentido.

Muchas personas tienden a subir diariamente a la báscula para comprobar cuánto pierden cada día, sin embargo, puede darse el caso de que de un día para otro el resultado nos sorprenda con una subida que podría pensar que es inexplicable o no merecida. Situación que se repite especialmente los lunes y que provoca una gran inquietud que nos lleva a pensar… ¿Por qué pesamos más al inicio de la semana, incluso aunque no hayamos tenido excesos o hayamos realizado mucho deporte?

Primero que nada, debemos saber que el peso se compone de masa grasa y masa magra. La masa grasa hace referencia al conjunto de lípidos que componen nuestro cuerpo y la masa magra, se compone de músculo, agua, tejido óseo y órganos.

Si hacemos la prueba de subirnos a la báscula a primera hora del día en ayunas y volvemos a pesarnos antes de irnos a dormir, observaremos un aumento de peso que entra dentro de la normalidad totalmente. Durante el día, nos alimentamos y nos hidratamos, lo que hace se produzca un aumento de agua que el organismo expulsa posteriormente a través de la respiración, del sudor, de las heces y de la orina. Una situación similar ocurre los lunes en nuestra báscula. 

Generalmente, los fines de semana tenemos la oportunidad de dormir un poquito más, alterando por tanto los horarios que mantenemos rutinariamente de lunes a viernes; las comidas se retrasan: tenemos más o menos actividad que entre semana; puede darse el caso que pasemos más tiempo fuera de casa y nos hidratemos más o menos; cambie el ritmo habitual de ir al baño; que comamos fuera de casa comidas con un poquito más de sal (que hace que aumente la retención de líquidos)… Una serie de situaciones que puede hacernos que notemos más hinchazón o pesadez por esa retención de líquidos y que por lo tanto la báscula indique unos gramos o incluso kilos más que de normal.

Esta pequeña variación no debería de preocuparnos en exceso ya que entra dentro de la normalidad, y como siempre hacemos hincapié, lo importante son los hábitos que llevemos el día a día. Sin embargo, si quieres evitar que se produzcan grandes variaciones te recomiendo una serie de consejos que te pueden ayudar a mejorar esta situación:

Respetar las horas de sueño y el descanso
Al dormir poco se producen alteraciones hormonales, por ejemplo, se altera la regulación de la grelina y leptina, más conocidas como las hormonas del hambre y la saciedad. También, se produce un aumento de la hormona del cortisol, lo que favorece la retención de líquidos.

No hay que olvidarse de mantenernos bien hidratados, sobre todo los días de mucho calor. Un consumo insuficiente de agua o bebidas como el café y el alcohol provocan deshidratación, también las altas temperaturas, por lo que llevar con nosotros una botella de agua puede contribuir a recordarnos que tenemos que mantenernos hidratados haciendo que nos encontremos mucho mejor y evitemos la retención de líquidos y por lo tanto grandes variaciones de peso tras finalizar el fin de semana.
 

Mantenerse activo
No necesariamente nos tenemos que someter a un ejercicio físico de alta intensidad cada fin de semana, pero mantenernos activos, ya sea dando un paseo por la montaña, parque o playa, aprovechando el tiempo libre, nos ayudará a facilitar la circulación, combatiendo así con la retención de líquidos y evitando la sensación de piernas cansadas o pesadas que podemos llegar a sentir en alguna ocasión después de una larga y sedentaria jornada laboral.

Evitar un consumo excesivo de sal
Un consumo elevado de sal produce un desequilibrio en los electrólitos que conlleva un aumento del líquido intersticial, lo que conocemos comúnmente como retención de líquidos y lleva consigo signos de pesadez e hinchazón.

 
No te agobies si llega el lunes y ves que no has avanzado en tu objetivo, verás que en un par de días sigues progresando en tu reto, siempre que no te salgas de la pausa. Que no sea una excusa para abandonar esos buenos hábitos.

Fuente: abc

 

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