Entre los haters y la búsqueda de likes, ¿cerrar las redes sociales es la solución ante la ansiedad?

TECNOLOGÍA Por Pilar PARDO
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Cada vez son más las personas que manifiestan sentir malestar, ansiedad o tristeza al estar conectados en las redes sociales. Sentir el miedo a quedarse afuera, no soportar leer lo que otros escriben de uno o estar constantemente pendientes de los likes son algunas de las situaciones que hacen que se vuelvan un problema.

Días atrás, el actor de Spiderman, Tom Holland, dijo que abandonaba las redes sociales porque le resultaban perjudiciales para su salud mental. “Instagram y Twitter son sobreestimulantes y abrumadores”, dijo.

“Cuando leo cosas sobre mí en línea me siento atrapado y entro en una espiral y, en última instancia, son perjudiciales para mi estado mental. Por eso decidí dar un paso atrás y eliminar la aplicación”, declaró el actor. Pero acaso, ¿es la solución cerrar Twitter, Instagram o Facebook?

La psicóloga Andrea Chattas (M.N. 43439), que coordina grupos de ansiedad, sostiene que las redes sociales son un recurso muy útil, ya que “hay muchas situaciones en las que nos acercan y nos conectan con el mundo”.

Consultada sobre qué situaciones le generan ansiedad a las personas en las redes sociales, destacó que se puede pensar en una amplia gama de momentos, pero que el problema es en qué dosis se utilizan. Pero, ¿cómo encontrar ese límite?

Según la licenciada Chattas, algunas situaciones frecuentes que le generan ansiedad a las personas mientras usan redes sociales, se dan cuando:

El grado de exposición de la intimidad genera un efecto que duele (cuando critican, cuando hablan los haters).
La persona se siente permanentemente pendiente de lo que sucede con los likes o la devolución de cada publicación y no hacerlo genera cierta incomodidad, angustia o sensación de abstinencia.
Ve contenido de otros que le generan “miedo a perderse algo” (Fear of missing out - FOMO)
La persona ata su valoración personal o su sensación de ser eficaz a la hora de vincularse con otros a lo que sucede en las redes.

Estos fenómenos además se manifiestan de distintas maneras según las edades. “No es lo mismo quedarse afuera para un centennial, que para un millennial, para uno de 40 o uno de 50″, destaca.

En la realidad, este tipo de sensaciones se palpan todos los días, a toda hora. La licenciada Laura Jurkowski (M.N.19244), especialista en adicciones a Internet del Centro Re-Conectarse, nombró específicamente algunas.

Por ejemplo, la persona ve que los demás hacen publicaciones donde las personas están disfrutando de una actividad y les genera la sensación de que su vida no es tan interesante. O ve que su grupo de amigos realizan una publicación participando de un evento o una salida a la que no pudo asistir o no fue invitado. Estos ejemplos entran en el “miedo a perderse algo”.

A su vez, la especialista explica que esto hace que la persona entre en un círculo vicioso, donde siente que tiene que publicar algo para mostrar que “no está afuera”, que también está haciendo algo interesante o que tiene una vida “hermosa”. “Es un círculo virtual donde solo se muestra una parte de la realidad”, remarca.

Asimismo, y en línea con lo que sostiene Chattas, Jurkowski asegura que este círculo vicioso se incrementa cuando la persona se queda pendiente de recibir la aprobación de los demás a través de los likes. Esto genera ansiedad, y cuando no se logra el objetivo se genera frustración.

Otro punto interesante que plantea Jurkowski es el de las notificaciones. “Estar todo el tiempo pendiente de las notificaciones para ver lo nuevo que se publicó genera ansiedad”, pero incluso hay personas que desactivan las notificaciones para no estar tan pendiente de las redes y eso también les genera ansiedad, por este miedo a estar perdiéndose de algo. “Piensan que al no tener notificaciones, si les llega algo, no lo van a saber y esto los lleva entonces a estar más pendientes y a estar verificando todo el tiempo”, comenta.

Jurkowski remarca un punto fundamental y es que “estas aplicaciones están diseñadas para que justamente la persona tenga la sensación de estar perdiéndose algo, y no solo las redes sociales, sino también las aplicaciones para ver series y los juegos están preparadas para que la persona quiera ver más y más”. Entonces, ¿cómo encontrar el límite?

Tips para darles un buen uso a las redes sociales o cuándo es mejor dejarlas de lado
Chattas afirma que lo más importante es “recordar que las redes sociales son recursos -entre otros- para vincularnos, aprender e interactuar, pero que lo que sucede ahí no es el 100% de la vida real, sino un aspecto de la vida real”.

En este sentido, el psicólogo Damián Supply (M.N. 44.122) manifiesta que “lo virtual es un campo de nuestra vida cotidiana” y se refiere al “uso problemático” de las tecnologías, que se da cuando genera desajustes en otras áreas y trae malestar.

“Lo cierto es que estamos inmersos en una rutina que involucra dispositivos y redes. Entonces el desafío es generar la cultura de un buen uso, es decir, qué equilibrio logramos entre esas áreas de la vida”, sostiene Supply.

Por su parte, Chattas propone hacerse algunas preguntas como:

¿Para qué estoy acá? (en las redes)
¿Qué estoy haciendo?
¿Para qué me sirve? ¿Para qué no me sirve?
¿Cómo me funciona?

“Si uno quiere pedirle a su pareja que use menos el celular, primero evaluar si uno hace lo mismo con los hijos”, ejemplifica. “El punto es que cada uno tiene que aprender a identificar cuál es el punto en el que te suma y te hace bien y dónde está el lugar o esa franja en la que te empieza a hacer mal y te empezás a sentir más dependiente, más irritable, que necesitás más. ¿Dónde está ese punto? ¿Lo sabés reconocer? La invitación es a preguntarse y responderse”, concluye.

Fuente: TN

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