La automedicación, una mala costumbre ante un dolor de diente o muela

SALUD Por Carola LEVI
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Un dolor de muelas o de diente, en la mayoría de los casos, se debe a una caries, infección o irritación de la pieza dental. Los antibióticos utilizados como tratamiento o profilaxis para procesos odontológicos cada vez son más frecuentes, suponiendo un 10% del total de las prescripciones.

La ausencia de servicios y la escasa participación de odontólogos privados que atiendan las 24 horas constituyen un problema que atenta contra el acceso a la salud. Como consecuencia, las personas enseguida encuentran alivio al tomar un calmante y, muchas veces, se autoindican un antibiótico.

“Las personas se automedican sin saber por un dolor dental que no lo amerita. El 99 por ciento de los dolores odontogénicos se solucionan con alguna maniobra odontológica específica como una apertura, desgaste de oclusión o un drenaje, por ejemplo”, indica Pablo Rodríguez, decano de la Facultad de Odontología Universidad de Buenos Aires.

¿Antibiótico como prevención o como tratamiento?
A pesar de que la literatura científica apunta a que no toda intervención odontológica depende de una profilaxis antibiótica sistemática para la prevención de infección local o a distancia, la gran disparidad de recomendaciones en guías y protocolos demuestra la falta de consenso en este campo.

“Se dan antibióticos para vía aérea superior que no tiene que ver con nuestro grado de infección”, advierte el decano. Los antibióticos se distinguen de otros fármacos por su lugar de acción que, en este caso, no es una estructura o una función del organismo humano, sino un microorganismo.

La automedicación causa diversos problemas, como la disminución de la efectividad de los antibióticos a partir de la generación de cepas de bacterias resistentes, la aparición de efectos adversos de fármacos que no están indicados para la situación clínica del paciente o que carecen de la supervisión profesional adecuada, el daño directo por el empleo de productos nocivos para la salud y hasta intoxicaciones severas.

Los canales de recomendación a través de los cuales las personas se sienten seguras de tomar un antibiótico sin indicación provienen generalmente del consejo del entorno familiar y de los amigos, las sugerencias por parte del personal de farmacia o experiencias previas. En la actualidad, se suma un fenómeno más grave aún: la diseminación de recomendaciones e información falsa a través de las redes sociales.

Qué hacer ante un dolor de muela
Cuando una persona siente dolor de muelas, la mejor solución es ir de inmediato al odontólogo. El profesional realizará una serie de exámenes y pruebas que le permitirán saber cuál es el problema. Y en función a esto, elegir la terapéutica adecuada.

Como alternativa a los antibióticos para el dolor de muelas, los odontólogos sugieren el uso del ibuprofeno o el paracetamol que son de venta libre.

“Cuando se va regularmente al dentista, hay menos motivos para preocupación por la salud bucodental”, cierra Rodríguez.

Fuente: TN

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