El café puede oler a basura para las personas con parosmia

SALUD Por Ana Cofre
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Para muchas personas, el 2-furanmetanotiol puede oler como un café exquisito, pero para otros puede resultar repugnante. El compuesto es uno de los 15 que los químicos han identificado como desencadenante de la parosmia, una condición que hace que ciertas cosas huelan a quemado, podrido o materia fecal.

En una nueva investigación, publicada en Communications Medicine, un equipo de científicos descubrió que ciertas moléculas de olor altamente potentes que se encuentran en el café desencadenan la sensación de disgusto que se asocia con la parosmia.

Al atrapar el aroma del café, el equipo pudo probar compuestos de café en voluntarios que tenían parosmia y comparar su reacción con aquellos que no lo hicieron. A partir del centenar de compuestos aromáticos presentes en el café, las personas con parosmia podrían señalar a los responsables de la sensación de disgusto. Entre los 29 voluntarios, los científicos encontraron 15 compuestos comúnmente identificados que desencadenaron esta patología.

Jane Parker, profesora asociada de Química del Sabor y directora del Centro de Sabores de la Universidad de Reading, resumió: “Esta es una evidencia sólida de que no todo está en la cabeza, y que la sensación de disgusto puede estar relacionada con los compuestos en los alimentos distorsionados. El sistema nervioso central también está involucrado en la interpretación de las señales que recibe de la nariz. La experiencia parosmica es una combinación de los dos mecanismos que produce la percepción distorsionada de los alimentos cotidianos y la sensación de disgusto asociada.

“Ahora podemos ver que ciertos compuestos aromáticos que se encuentran en los alimentos están teniendo este efecto particular. Esperamos que sea tranquilizador para las personas con parosmia saber que su experiencia es ´real´, que podemos identificar otros alimentos que también pueden ser desencadenantes y, además, sugerir alimentos ´seguros´ que tienen menos probabilidades de causar un problema. Esta investigación proporciona herramientas y estrategias útiles para prevenir o reducir el efecto de los desencadenantes”.

Simon Gane, uno de los investigadores del Royal National Ear, Nose and Throat and Eastman Dental Hospital, dijo: “Todavía tenemos un largo camino por recorrer para comprender esta afección, pero esta investigación es la primera en acercarse al mecanismo en la nariz. Ahora sabemos que esto tiene que ver con los nervios y sus receptores porque así es como se detectan estas moléculas”.

Según una encuesta internacional reciente, cerca del 10% de las personas con pérdida de olfato relacionada con el coronavirus experimentó una parosmia, inmediatamente después de la enfermedad y eso aumentó al 47% cuando se volvió a entrevistar a las personas seis o siete meses después.

Algunos de los alimentos y bebidas más citados que desencadenan la parosmia en los pacientes incluyen:

Café.
Cebollas.
Ajo.
Pollo.
Pimientos verdes.
Comprender las moléculas que activan la parosmia puede ayudar a formar las bases de pruebas objetivas y mejorar los métodos para medirla más allá de cuestionarios o evaluaciones cualitativas. Los hallazgos también pueden ayudar a los científicos a explorar el mecanismo subyacente de la parosmia.

Fuente: TN

   

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