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Una mujer recibió el útero de su hermana en el primer trasplante de este tipo realizado en el Reino Unido

SALUD Carola LEVI
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Una mujer de 34 años recibió el útero de su hermana mayor, de 40, y se convirtió en la primera persona en recibir un trasplante de este tipo realizado en el Reino Unido.

La mujer, cuyo nombre no trascendió a la prensa, fue trasplantada con el órgano de su hermana en febrero pasado tras una operación que duró varias horas en el Hospital Churchill, de la ciudad de Oxford, 80 kilómetros al oeste de Londres, en la que participaron unos 20 médicos, según la prensa de ese país.

La receptora del útero padece de la enfermedad de Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser (MRKH), un mal que afecta aproximadamente a 1 de cada 5.000 mujeres. Se trata de una malformación congénita que provoca la falta del útero o un desarrollo incompleto de una porción de la vagina. Es una condición que se produce aproximadamente en la sexta semana de gestación, durante la formación del embrión.

La primera señal de este problema es cuando una adolescente no tiene menstruación, pero sus ovarios están intactos y funcionan para producir óvulos y hormonas femeninas, lo que hace posible concebir mediante un tratamiento de fertilidad.

En el caso sucedido en Gran Bretaña, la donante ya tiene formada su familia con dos hijos y estaba dispuesta a donar el útero a su hermana, mientras que la receptora ha almacenado embriones con el objetivo de someterse a un tratamiento de fertilidad a finales de este año.

El cirujano ginecólogo Richard Smith, que encabezó el equipo de expertos a cargo de este procedimiento, dijo a los medios que esta operación ha sido “un gran éxito”. “Fue increíble. Creo que fue probablemente la semana más estresante de mi carrera quirúrgica, pero también increíblemente positiva. La donante y la receptora están encantadas”, agregó.

“Estoy muy feliz de que tengamos una donante que ha vuelto completamente a la normalidad después de su gran operación y que a la receptora le vaya muy bien con su terapia inmunosupresora y esté deseando tener un bebé.”, señaló.

La mujer debe tomar medicamentos inmunosupresores para evitar que su cuerpo rechace el órgano donado. Se espera que el trasplante dure un máximo de cinco años antes de que se extraiga el útero.

Si bien esta intervención no es de los trasplantes más habituales, hasta ahora ha habido más de 70 en todo el mundo, de los cuales hay más de 20 nacimientos en buen estado de salud. El primero tras un trasplante de útero de una donante viva tuvo lugar en 2014 en Suecia, en el Hospital Universitario de Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo. También ha habido casos exitosos en otros países, como Brasil, donde una bebé sana nació de un útero trasplantado de una mujer muerta.

El caso brasileño es uno de los más excepcionales, ya que justamente se trató de una donante muerta y fue el primero realizado en América Latina. La intervención dio como resultado el nacimiento de una niña sana. La madre de la pequeña que por entonces tenía 32 años había nacido sin útero y recibió el de una mujer de 45 años que había sido madre tres veces y murió a causa de un derrame cerebral.

Unos seis meses después del trasplante, la mujer empezó a menstruar y al poco tiempo los médicos le insertaron los óvulos fecundados y pudo quedar embarazada. El embarazo fue un éxito y transcurrió con normalidad. Nueve meses después, el 15 de diciembre de 2017, nació mediante cesárea una niña de 2,5 kilos.

“Los primeros trasplantes de útero de donantes vivos fueron un hito médico y dieron la posibilidad de que mujeres infértiles pudieran tener un parto gracias a acceder a las donantes adecuadas y a las instalaciones médicas necesarias”, aseguró el doctor Dani Ejzenberg, del Hospital das Clínicas, en San Pablo.

El nacimiento del primer bebé en España de una mujer con un útero trasplantado, que le fue donado por su hermana, se produjo en mayo pasado. El bebé, de nombre Jesús, fue presentado entonces a los medios de comunicación en el Hospital Clínic de Barcelona, donde se llevó a cabo todo el proceso, con fines meramente reproductivos, desde el trasplante hasta el embarazo y el nacimiento del pequeño.

La madre, Tamara Franco, de 34 años, sufría una enfermedad congénita, ya que nació sin útero ni trompas de Falopio, pero sí con ovarios. En octubre de 2020 se sometió a una cirugía de 20 horas para el trasplante del órgano donado por su hermana.

El trasplante de útero se divide en dos fases: la extracción del útero realizada mediante cirugía robótica, para ser lo menos invasiva posible, y su implantación, que consiste en una cirugía abierta. Es un proceso de alta complejidad, sobre todo en la primera fase, al ser un órgano con pobre vascularización de las arterias y un gran entramado de venas de las que hay que buscar las mayores para drenar la sangre que llega al útero.

Fuente: Infobae

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