Las 5 claves para recuperar el erotismo

SEXUALIDAD Por Ivana ALFARO
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En una sociedad en la cual el sexo se volvió una parte fundamental en las relaciones de pareja, hay muchas personas que no disfrutan plenamente de esta esfera de su vida y que se enfrentan al bajo deseo, a la inseguridad y a las disfunciones sexuales, por lo cual recuperar el erotismo podría serles de gran ayuda.

“El problema surge cuando asociamos la sexualidad al acto puramente físico y olvidamos que está en estrecha relación con el plano psicológico, social y emocional. Cultivar el erotismo nos invita a trabajar en nosotros mismos para alcanzar esa plenitud en lugar de buscar únicamente la solución externa, nos insta a hacernos dueños y responsables de nuestro placer y a participar activamente en su desarrollo”, explicó Elena Sanz.

La psicóloga de la ciudad española de Valladolid manifestó además que “la sexualidad es mucho más que la penetración, también comprende el deseo y los estados emocionales que se generan con la excitación”.

“Se estima que cerca del 43 % de las mujeres y el 31 % de los hombres presenta algún tipo de disfunción sexual, siendo el deseo el área más afectada”, expresó la especialista en psicología cognitivo-conductual.

Influencias y creencias sobre el sexo
Sanz dijo luego: “Sin darnos cuenta, las influencias culturales y las creencias que adoptamos como propias nos alejan de este pleno disfrute”. En tanto, dio a conocer algunas de las más comunes y que mayor efecto causan:

El sexo cumple una función meramente reproductiva: esta idea fue muy promulgada en el pasado, especialmente en asociación con diversas corrientes religiosas. Sin embargo, aún en la actualidad estos conceptos permanecen arraigados en la mente de varias personas, limitando su disfrute y llevándoles a sentir vergüenza o culpa por disfrutar de su sexualidad.

El coito es el centro de la actividad sexual: “Esto es lo que postula el coitocentrismo, tan presente aún en nuestras relaciones”, dijo Sanz. Bajo este prisma, la penetración es el objetivo principal de la relación sexual y quedan relegados y descuidados otro tipo de intercambios y actividades tan necesarias como placenteras. “No podemos olvidar que la respuesta sexual humana consta de diferentes fases y que, para llegar al orgasmo, es necesario estimular primero el deseo y la excitación. Un trabajo que depende tanto del compañero sexual como de uno mismo, y es aquí donde cultivar el erotismo se hace imprescindible”, indicó.

Solo si cumplís ciertos cánones estéticos tenés derecho al placer sexual: “El hecho de que se nos juzgue socialmente en base a nuestro atractivo y a nuestros atributos físicos hace que se generen múltiples inseguridades que nos impiden disfrutar de la sexualidad”, dijo. Además, manifestó que varios estudios encontraron una clara asociación entre la autoestima, la satisfacción corporal y la plenitud sexual, de forma que quienes se perciben como menos atractivos se ven más limitados en cuanto al intercambio sexual y el disfrute.
Tu éxito personal va ligado a tu atractivo: esto hace que muchas personas se sientan presionadas a relacionarse de forma íntima con otras, aun sin realmente desearlo o disfrutarlo, sino como una suerte de obligación o mandato social, pero hay que recordar que el erotismo habla más de calidad que de cantidad.

Claves para recuperar el erotismo
Conectar con el cuerpo: “Para sentirnos cómodos en nuestra piel, necesitamos trabajar la conciencia corporal, conocernos y conectar con nuestras sensaciones. Hay varias actividades que pueden ayudarnos en esta tarea, por ejemplo: aprender a mirarnos al espejo sin juicios, descubriendo cada parte de nuestro cuerpo, crear una rutina de cuidado de la piel o darnos pequeños masajes”, expresó Sanz. Además, añadió que la actividad física también es muy útil, especialmente, en prácticas como los estiramientos, el yoga o la danza.

Cuidar la apariencia: escoger prendas que favorezcan y tengan materiales agradables. Aprender qué estilos son los que más se ajustan a la persona y, aunque se esté dentro de casa, procurar asearse, peinarse y cambiar el pijama por una ropa cómoda, pero favorecedora. “Sentirnos atractivos nos ayuda a cultivar el erotismo porque cambia la forma en que nos percibimos y nos ayuda a fomentar la autoestima. No se trata de tener que ir excesivamente incómodos o artificiales, pero sí de cuidar la higiene y la apariencia en cierta medida”, señaló.

Cambiar tu diálogo interno: “Si detectaste ciertas ideas o creencias que pueden estar limitándote, es hora de dejarlas a un lado y sustituirlas por otras más positivas y funcionales. Para ello, puedes realizar una lista con aquellas afirmaciones que te gustaría ‘instalar’ en tu mente y repetirlas varias veces cada día hasta que se sientan naturales para ti”, indicó. Algunas ideas al respecto podrían ser: “Soy una persona atractiva”. “Me siento a gusto con mi cuerpo y con mi aspecto”. “Merezco placer y disfruto recibiéndolo”. “Me siento cómodo y tranquilo al intimar con otras personas”.

Cultivar el deseo: uno de los grandes errores que se cometen con frecuencia es pensar que el deseo surge de forma espontánea y que somos meros observadores pasivos. “Nos sentamos a esperar a que llegue o se despierte y nos frustramos y resignamos cuando esto no ocurre. Pero lo cierto es que el deseo se cultiva, se trabaja y se favorece su aparición activamente”, subrayó. La psicóloga dijo: “Es importante que deliberadamente pongamos nuestra atención en sentir atracción o deseo, que seamos capaces de identificar los estímulos excitantes y de crear situaciones propicias. Las fantasías sexuales son un buen elemento, ya que nos ayudan a erotizarnos mentalmente y a hacer lo mismo con la pareja. Igualmente, la masturbación puede ayudar a aumentar el deseo sexual”.

Aprender a disfrutar de las sensaciones: recuperar el erotismo es sacar el foco únicamente del coito y el clímax y aprender a disfrutar del proceso y de los estados psicológicos y emocionales que se despiertan. Para esto, resulta muy útil practicar la técnica del placereado (en la que la pareja reconecta y se focaliza en las sensaciones mutuas sin recurrir a la penetración). Igualmente, es positivo añadir variedad, creatividad e innovación a las prácticas sexuales, de modo que no haya espacio para la rutina y la desidia y la motivación se incremente cada día. Enfocar la atención en las sensaciones mientras se mantienen relaciones es una buena forma de potenciar el erotismo.

Fuente: TN

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