Aseguran que el efecto nocivo de los vaporizadores equivale a fumar 20 cigarrillos diarios

SALUD Por Ana COHEN
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Hace años que los investigadores advierten sobre los daños pulmonares y cardíacos que generan los cigarrillos electrónicos. Vapear se convirtió en la última década en una forma de fumar sin molestar al prójimo, ya que al ser vapor, el “humo” desaparece rápidamente de los ambientes, contrariamente a lo que sucede con los cigarrillos tradicionales.

Sin embargo, sus efectos nocivos sobre la salud preocupan a los expertos. La cardióloga Jacqueline Scholz, especialista en Tabaquismo del Instituto del Corazón de Sao Paulo (Brasil), advirtió en la BBC que cada vez más jóvenes de entre 16 y 24 años que vapean llegan a su consultorio “con un índice de nicotina en el cuerpo equivalente al consumo de más de 20 cigarrillos al día”.

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijeron: “Estos productos van dirigidos con frecuencia a niños y adolescentes en las promociones de las industrias tabacaleras e industrias conexas que los fabrican, mediante miles de aromas atractivos y afirmaciones engañosas”.

Pero la realidad es que son aun más dañinos que los cigarrillos tradicionales. “Si no nos ocupamos de este problema ahora, el uso de estos dispositivos tiene todo para convertirse pronto en una epidemia”, expresó Scholz. Y añadió: “Todavía se dice que, como no tienen combustión y no producen humo, estos aparatos supuestamente son más seguros, pero no es cierto”.

De acuerdo con la especialista, estos dispositivos electrónicos usan un líquido que contiene tres ingredientes peligrosos para la salud:

Propilenglicol: que funciona como una especie de vehículo, capaz de diluir y transportar la nicotina por nuestro organismo.
Nicotina: una sustancia psicoactiva que se encuentra originalmente en el tabaco, lo que provoca una dependencia muy fuerte.

Sustancias aromáticas: que imitan los más diversos olores, desde la menta hasta las natillas.
Scholz precisó en la BBC que estos tres ingredientes pueden presentar riesgos para la salud de diferentes maneras: “Para empezar, los olores hacen que estos dispositivos sean socialmente más aceptables. Después de todo, el olor a menta, miel o frutilla es mucho más agradable que el de los cigarrillos convencionales. No obstante, hemos visto algunos estudios que han detectado sustancias cancerígenas en la vejiga y la orina de los usuarios muy jóvenes de estos cigarrillos electrónicos”.

Además, recordó que estos dispositivos también utilizan nicotina, lo que provoca lo siguiente: “Aumenta el ritmo cardíaco, altera la presión arterial y puede dañar el endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos. Por lo tanto, el riesgo cardíaco de un usuario de cigarrillos electrónicos es casi el mismo que el de alguien que fuma cigarrillos convencionales”.

“En los pulmones, las nanopartículas de nicotina pueden ingresar a los alvéolos, causar espasmos respiratorios e incluso enfermedades inflamatorias. Hace unos años tuvimos una serie de casos de este tipo, sobre todo en Estados Unidos, que llamaron la atención. Una parte de estos pacientes consumía otras sustancias, pero alrededor de un tercio consumía exclusivamente nicotina”, contó.

Vapear trae más riesgos de ACV que fumar cigarrillos comunes
Un grupo de investigadores de la Asociación Americana del Corazón (AHA) hizo una alarmante advertencia sobre los cigarrillos electrónicos. Los expertos creen que la nicotina, junto con otros componentes tóxicos en el vapor, aumenta las chances de tener accidentes cerebrovasculares (ACV).

De acuerdo con los especialistas, los usuarios de los cigarrillos electrónicos tienen más riesgos de sufrir ACV que los consumidores de cigarrillos comunes. Si bien aclararon que no está claro cómo es que el uso de este dispositivo aumenta ese peligro, no descartan que la nicotina y otros químicos en el vapor que se inhala puedan ser los responsables.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el vapor liberado por el cigarrillo electrónico no es inocuo, ya que contiene nicotina y otros químicos tóxicos y cancerígenos. En esta línea, la AAMR (Asociación Argentina de Medicina Respiratoria) no recomienda su uso hasta tanto no exista evidencia cierta sobre su seguridad y eficacia, y solicita a los profesionales de la salud en general, en particular a los que trabajan en la cesación tabáquica, abstenerse de indicarlos para tal fin.

Los daños que provoca vapear
De acuerdo con lo expuesto en el Congreso Europeo de Medicina Respiratoria, los daños son los siguientes:

Compuestos del aerosol: nicotina, compuestos orgánicos volátiles, partículas ultrafinas, sustancias químicas que pueden causar cáncer, metales pesados (níquel, estaño, plomo) y saborizantes como diacetilo, que puede causar enfermedad pulmonar grave. Ningún saborizante ha sido avalado para ser inhalado.
La nicotina es fuertemente adictiva. Es tóxica para los fetos en desarrollo y puede afectar el desarrollo cerebral entre los 20 y 25 años.
Las baterías defectuosas pueden producir incendios y explosiones.
La ingesta de los líquidos es tóxica.
Se han producido casos de enfermedad pulmonar grave por el uso del cigarrillo electrónico.

Fuente: TN

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