Los trastornos psíquicos pospandemia y la necesidad de mejorar la ley de Salud Mental

SALUD Por Amalia Pinto
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Dos años después del comienzo de la pandemia por COVID-19 -cuando los casos globales de trastornos de salud mental como depresión y ansiedad aumentaron en un 27,6% y un 25,6%, respectivamente-, el Gobierno Nacional anunció una estrategia federal de abordaje integral para el cuidado y atención de la salud mental y los consumos problemáticos de la población para todas las etapas de la vida. Para ello, invertirá 4 mil millones de pesos. Pero ¿qué opinan los psicólogos sobre esta medida? ¿Servirá para prevenir y tratar a tiempo las enfermedades pospandemia relacionadas con la psiquis?

El psicólogo y psicoanalista Daniel Fernández (M.N.: 41.671) opinó que no hay que olvidar que el Gobierno Nacional, durante varios de los meses que duró la cuarentena, no permitió que los psicólogos continuaran brindando atención presencial en sus consultorios. “¿No importaron entonces las graves y obvias consecuencias que esto traería aparejado?”, se preguntó.

“Era claro que no todos los pacientes podían ser atendidos de manera virtual, sino que algunos requerían de la presencialidad. Sobre todo, los casos con diagnósticos más graves. Tampoco midieron entonces los peligrosos efectos de la cuarentena más larga del mundo a la que fuimos sometidos, ni cómo ni cuánto esto repercutió en niños, adolescentes y adultos. Todavía hoy estamos padeciendo el estrés postraumático que esto ocasionó y el agravamiento de diferentes y múltiples cuadros clínicos ya existentes”, acusó.

Para el especialista, la tendencia a la desinstitucionalización a la que se tiende actualmente “es un error porque no evalúa el caso por caso y tiende a la generalización. De hecho, la internación de muchos pacientes es imprescindible y se ve complicada con los obstáculos de la actual y pésima Ley de Salud Mental”, lanzó.

“¿No se supone, por ejemplo, que una manera de promover la salud mental sería evitar el consumo de sustancias ilegales? ¿Y qué se está haciendo en realidad para luchar contra el narcotráfico? Evidentemente muy poco. No puede promoverse la salud mental si no se toman en cuenta factores ambientales. La pobreza, la inseguridad y las nulas expectativas de una movilidad social ascendente son el caldo de cultivo que conducen a una sociedad enferma. Incluso la violencia social es un síntoma propio de esto mismo”, aseveró.

Y añadió: ¿Cómo evitar una adicción como la ludopatía cuando nuevamente se está permitiendo que haya cajeros automáticos y que se puedan utilizar tarjetas de débito dentro de los casinos? Sin duda es contradictorio. ¿Cómo evitar que tantos adolescentes se evadan de la realidad con las drogas mientras en sus vidas no logran vislumbrar futuro alguno? Se tratará entonces de conseguir construir un futuro posible para esos jóvenes”.

La incertidumbre y la psiquis
El coronavirus no sólo desestabilizó al sistema sanitario mundial, sino que además puso contra la pared a aquellos países que no estaban bien plantados económicamente. Los de recursos medios y bajos siguen maniobrando para frenar el desempleo, el cierre de comercios y, por ende, la pobreza. En la Argentina, la incertidumbre y los vaivenes de la economía no dan respiro.

Según un informe publicado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en 2020 pasado cerraron 90.700 locales, 41.200 pymes y quedaron afectados 185.300 trabajadores. Ahora, ¿cómo impactan la inestabilidad y la necesidad económica en la salud mental?

Para Fernández, el psiquismo humano requiere de un mínimo de certidumbre para tener una vida mentalmente sana. “Sin embargo, este gobierno nos mantiene en una incertidumbre permanente. Y nada agobia tanto a un ser humano como la pérdida de la esperanza, pérdida a la que cada vez más miembros de esta sociedad se ven sometidos”, acusó.

“No olvidemos que la salud mental es el estado de equilibrio que una persona tiene con su entorno sociocultural, que garantiza su participación laboral, intelectual y una mejor calidad de vida”, aclaró.

En ese sentido, el psicólogo advirtió: “A menos que se aborden primero estos factores estructurales, todo lo que se haga habrá de ser apenas un parche insuficiente. Por lo tanto, siempre una campaña seria para promover la salud mental debe ocuparse en primer lugar de conseguir que toda persona tenga sus necesidades básicas satisfechas. Y lamentablemente esto último no está sucediendo en la Argentina”.

El abordaje de la estrategia anunciada por el Gobierno
De acuerdo con el anuncio oficial, el objetivo de esta estrategia de salud mental es implementar y articular políticas públicas destinadas al cuidado y atención de la salud mental y los consumos problemáticos de la población para todas las etapas de la vida. Estará a cargo del Ministerio de Salud de la Nación y seguirá los lineamientos de la Ley de Salud Mental.

“La política una vez más es la herramienta para resolver un problema real, en este caso el aumento de los problemas y desafíos asociados a la salud mental”, dijo el presidente Alberto Fernández, acompañado por la ministra de Salud, Carla Vizzotti.

El primer mandatario dijo que “habrá un financiamiento para que los hospitales generales puedan crear una unidad de cuidados de la urgencia y una guardia interdisciplinaria las 24 horas para la atención de la salud mental”. Además, aseguró: “Construiremos viviendas de medio camino para avanzar con la Ley de Salud Mental y concretar la desinstitucionalización de los y las usuarias”.

Entre otras de las medidas que se tomarán, enumeró: “Apoyaremos la formación de recursos humanos en todo el país para facilitar el acceso, se ampliará el sistema de la red asistencial por telemedicina; crearemos una línea telefónica 0800 específica y gratuita las 24 horas para la atención de las urgencias de la salud mental”.

Fuente: TN

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