Pizza con quínoa, chía y tofu, ¿te animás?

HOY COMEMOS SANOS Por Julia VOSCO
Tiene nuevos aportes nutricionales y es más saludable. Es una receta que desafía tradiciones, pero tiene sus ventajas.
bigstock-pizza-vegana-receta-1170x600

Tanto la chía como la quínoa son dos semillas legendarias que desde hace pocos años se incorporan a la gastronomía local.

La quínoa tiene una alta cantidad de proteínas vegetales: unos 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos. Se destaca por la presencia de ocho aminoácidos esenciales, hidratos de carbono complejo de absorción lenta, almidón, fibra, minerales, proteínas y ácidos grasos omega 3. Tiene poca grasa y no contiene gluten.

La chía tiene un sabor suave y agradable que recuerda al sabor de las nueces. Es un ingrediente cómodo de usar y no requiere una preparación especial. Es rico en ácidos grasos omega 3; en menor cantidad, contiene ácidos grasos omega 6, proteínas, fibra, minerales como, el hierro, calcio, potasio, magnesio, cinc, rica en antioxidantes, vitaminas del grupo B, vitamina A. Tiene pocas grasas, pocas calorías y tampoco contiene gluten.

“Con esta receta de pizza a base de quínoa y chía, reemplazamos cereales por semillas. El valor nutritivo es muy superior. Las semillas tienen buena cantidad de calcio y una mejor regulación de la insulina respecto a un ultrarefinado que sería la harina tradicional que se usa en general para hacer pizza”, resume para Con Bienestar el nutricionista Matías Marchetti (M.M. 7.210).

Qué se necesita:
• 300 gramos de quínoa.

• 150 gramos de chía.

• 1/2 cucharadita de bicarbonato.

• 50 gramos cebolla de verdeo.

• 30 gramos de champiñones.

• 1/2 cebolla.

• 1 morrón.

• 1 tomate.

• 300 gramos entre queso magro untable y cuartirolo descremado para pizza tradicional o pedacitos de tofu para no lácteos.

• 1/4 vaso de aceite de oliva.

• 1 cucharadita de sal.

Cómo se hace la masa
1. Se colocan las semillas de chía en un bol con el doble de agua. Se deja hasta que forme un gel y se reserva. El proceso lleva unos 10 minutos.

2. Para la quínoa, agregar 3 partes de agua por 1 de quínoa y cocinar a fuego fuerte durante 5 minutos. Tras este paso, se escurre y se lo añade a la chía.

3. Agregar el bicarbonato a la mezcla de la quínoa con la chía. Añadir las 2 cucharadas de aceite, 100 mililitros de agua y mezclar bien hasta conseguir una masa como las pizzas tradicionales. Estirarla y colocarla sobre una bandeja de horno con papel.

Para el relleno o parte superior
1. En una olla, añadir 2 cucharadas de aceite junto con la cebolla, cebolla de verdeo, champiñones y morrón, todo bien picado. Dejar que cocine bien a fuego suave.

2. Cuando esté listo, agregar sal, opcional de salsa de tomate, y los trozos de queso cuartirolo descremado o tofu mezclado con queso untable descremado, si se la quiere más suave.

3. Colocar unos tomates y hornear durante 20 minutos a 180°C para que se cocine por completo.

“Incorporar este tipo de recetas representa pequeños cambios pero muy significativos en valor nutricional e impacto metabólico”, concluye el nutricionista.

Te puede interesar