La diabetes también se da en perros y gatos: cuáles son los síntomas y cómo tratarla

SALUD Carola LEVI
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Uno de cada 500 perros y gatos desarrolla diabetes en el transcurso de su vida y su diagnóstico es favorable, siempre y cuando la enfermedad sea descubierta en forma temprana y tratada adecuadamente por médicos veterinarios y familiares a cargo de estos animales. Es importante el control de la diabetes mellitus para tener una mascota saludable y con una vida lo más normal posible con el aporte de la ciencia, los controles regulares con los veterinarios y las herramientas adecuadas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes se convirtió en un asunto que también involucra a los perros y gatos y se trata de una enfermedad crónica que se caracteriza por una incapacidad del cuerpo para producir o utilizar adecuadamente la insulina, una hormona necesaria para regular los niveles de azúcar en la sangre.

En la Argentina, existe una única insulina de uso veterinario aprobada por el SENASA, tanto para perros como gatos diabéticos, lo que facilita el tratamiento de la diabetes mellitus en sus mascotas. Asimismo, se trata de una afección que no produce dolor y que no tiene manifestaciones físicas concretas a primera vista, sin embargo, existen signos que pueden enviar una señal de alerta a los tutores de caninos y felinos.

Tres síntomas a tener en cuenta en perros y gatos
Hay recomendaciones básicas para generar conciencia, por ello se desarrollaron medicamentos y vacunas para una gran cantidad de enfermedades como la de la diabetes, según MSD Salud Animal, cuya misión es “la Ciencia de los Animales más Sanos”, por eso apoyan la adopción de un enfoque “One Health” para mejorar la salud y el bienestar de los animales, las personas y el medio ambiente que nos rodea.

Entre los síntomas que se dan en las mascotas, según el médico veterinario Walter Comas, se encuentran:

Poliuria (micciones numerosas tanto en frecuencia como en cantidad).
Polidipsia (consumo excesivo de agua).
Polifagia (aumento exagerado del apetito y de la ingesta de alimento) con pérdida de peso. Otros síntomas menos comunes son las cataratas (en los perros) y debilidad en los miembros posteriores (en gatos).

“Con un diagnóstico oportuno, con el tratamiento con insulina y un manejo adecuado, la enfermedad tiene buen pronóstico”, explicó el médico veterinario, a la vez que añadió: “Para confirmar la enfermedad de nuestra mascota, el veterinario tomará una muestra de sangre y determinará la concentración de glucosa en la sangre y evaluará otros aspectos específicos del animal”.

El plan de tratamiento
Una vez confirmado el diagnóstico es relevante seguir un plan de tratamiento indicado por el veterinario y Comas señaló de qué se trata:

Inyecciones regulares de insulina: la insulinoterapia es la piedra angular en el control de la diabetes canina y felina.
Alimentación adecuada.
Ejercicio regular.
Las hembras deberían ser castradas.
Seguimiento del profesional veterinario: es la persona encargada de asesorar al tutor y determinar cada uno de los puntos anteriores.

Fuente: TN

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