Reducir la ingesta de manteca, queso y carnes rojas evita las enfermedades del corazón

ALIMENTACIÓN Y SALUD 08 de agosto de 2019 Por
Son varias las enfermedades coronarias que producen el consumo de grasas saturadas. Es por eso que el Comité de Salud del Reino Unido aconseja reducir su ingesta.
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Manteca, queso y carnes rojas contienen, en diferente medida, grasas saturadas. Las mismas generan enfermedades del corazón. Es por eso que un Comité de Salud del Reino Unido recomendó que este tipo de alimentos no representen más del 10% de calorías diarias.

Desde la década de 1970 que las grasas se han etiquetado como insalubres. En esa época se las empezó a relacionar con el colesterol alto. Luego, asesores del gobierno dictaminaron que ingerir demasiadas grasas saturadas aumentaban el riego de padecer enfermedades cardíacas.

El Comité Científico Asesor sobre Nutrición afirmó que los consejos nutricionales elaborados en 1994 no deberían cambiar. Pero los críticos argumentaron contra esta guía alimentaria, diciendo que estaba “desactualizada” y acusaron al panel de “incompetencia grave”.

“Al observar la evidencia, nuestro informe confirma que reducir la grasa saturada disminuye el colesterol total en la sangre y baja el riesgo de enfermedades del corazón”, afirmó el profesor del comité nutricional Paul Haggarty.

Y agregó: “Nuestro consejo es que las grasas saturadas se reduzcan a no más del 10% de la energía de la dieta”. Esta cifra limita al adulto promedio a consumir entre 200 y 250 calorías de grasas saturadas cada día.

Un buen consejo es reemplazar las grasas saturadas por las que no sean saturadas. Como las que se encuentran en el pescado, nueces, aceitunas, paltas y aceite vegetal. En vez de manteca se puede usar margarina, aceite vegetal en lugar de manteca de cerdo, y pescado en lugar de carne roja.

Pero el doctor Astrup, jefe del departamento de nutrición, ejercicio y deporte de Copenhague, aclaró que los intercambios similares no siempre son adecuados. Indicó: “No tiene sentido trabajar con este límite que no observa las diferentes fuentes de alimentos. El informe del Gobierno ha ignorado por completo los problemas que hemos planteado, y todavía están trabajando con el anticuado “enfoque de un solo nutriente. Para ello, proporcionamos pruebas sólidas para demostrar que no tiene sentido tratar las grasas saturadas como un solo grupo, ya que hay varios ácidos grasos saturados diferentes con efectos biológicos muy diferentes”.

Y agregó: “Aún más importante es el efecto que depende de la fuente de alimento en la que existe: el efecto de las grasas saturadas se modifica por todos los demás nutrientes en la matriz de alimentos. Por lo tanto, deberíamos dejar de hablar de grasas saturadas al público y hablar de alimentos”.

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