Dos de cada cinco argentinos tienen algún enfermedad vinculada al hígado

SALUD Por
La cirrosis y algunas hepatitis son la principal preocupación de los especialistas.
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Daño por alcohol y hepatitis virales son los males silenciosos más frecuentes que corroen el hígado durante años y que provocan enfermedades en ese órgano en dos de cada cinco argentinos.

Según estimaciones de la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (AAEEH), se calcula que en el país uno de cada 10 habitantes puede padecer hepatitis B o C. La entidad advirtió además que “el sedentarismo, la diabetes, el colesterol elevado y el sobrepeso serán la principal causa de mortalidad por enfermedad hepática y de trasplante de hígado en los próximos años".

En ese marco, los científicos buscarán establecer estrategias para erradicar la hepatitis B y C antes del año 2030 y combatir otros males.

"Hay cuestiones que demandan acciones urgentes. La enfermedad de este órgano en casos severos, o de cirrosis, pone de manifiesto que existen aún dificultades en el acceso a la atención médica especializada", remarcaron voceros de la institución.

Mayor advertencias sobre el alcohol
Los especialistas reclaman “políticas activas para informar, prevenir, y resolver los efectos nocivos del alcohol demanda una respuesta inmediata". En el mundo de hoy mueren 1.200.000 individuos por año como consecuencia de las complicaciones de las hepatitis virales. “La cirrosis y el cáncer de hígado son las causas más comunes”, detallaron. Esto ocurre a pesar de que los progresos permitieron el desarrollo de vacunas y tratamientos "altamente eficientes".

¿Qué es la cirrosis?
La cirrosis es una etapa tardía de la cicatrización (fibrosis) producto de muchas formas de enfermedades hepáticas, como la hepatitis y el alcoholismo crónico. Cada vez que el hígado sufre una lesión, ya sea por enfermedad, consumo excesivo de alcohol u otra causa, intenta repararse a sí mismo. En el proceso, se forma un tejido. A medida que la cirrosis avanza, se forman cada vez más tejidos de cicatrización, y hacen que el órgano funcione con dificultad(cirrosis descompensada). En su estado más avanzado, puede ser mortal.

Por lo general, el daño causado por la cirrosis no puede revertirse. Pero si la cirrosis hepática se diagnostica de manera temprana y se trata la causa, se puede limitar el avance del daño y, raramente, revertirse.

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