¿Qué son los alimentos enriquecidos y fortificados?

Desde lácteos y fideos hasta productos de higiene personal, muchos tienen agregadas vitaminas, minerales y otros nutrientes que los hacen "más sanos".
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Alimentos fortificados
Un alimento fortificado es aquel al que se le han añadido nutrientes, o sustancias en general, que no estaban originalmente en el alimento antes de ser procesado. Algunos alimentos no contienen por sí mismos determinados nutrientes. Al añadirlos, se consigue que el alimento reúna características distintas, supuestamente mejoradas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una Guía para la fortificación de alimentos con micronutrientes. Las directrices están escritas desde una perspectiva de nutrición y salud pública, para proporcionar guías prácticas sobre cómo la fortificación de alimentos debe ser implementada, monitoreada y evaluada.

Alimentos enriquecidos

Son aquellos al que se le han añadido una o varias sustancias que ya contenía el alimento antes de ser procesado, bien porque tiene poca cantidad, o porque se ha perdido durante el procesamiento del alimento. A veces se añaden cantidades muy superiores a las que contenía el alimento original.

Por ejemplo, la leche contiene vitamina D, aunque en cantidad limitada. Al añadirle vitamina D, se la enriquece en esta vitamina. Otro ejemplo, cuando se refina el trigo se pierde gran parte de las vitaminas, por lo que para reponerlas se añaden sus mismas vitaminas.

¿Para qué fortificar o enriquecer los alimentos?
La fortificación y el enriquecimiento se vienen utilizando con éxito desde hace décadas para reducir la prevalencia de ciertas deficiencias nutricionales. Esto ha mejorado enormemente la salud y la calidad de vida de millones de personas.

La principal ventaja de la fortificación y el enriquecimiento, en comparación con otros métodos para mejorar el contenido de micronutrientes de la dieta, es que no requieren un cambio de conducta por parte de la población,mediante su aplicación en alimentos básicos que se consumen prácticamente en todo el mundo.

La fortificación consigue aumentar la ingesta de micronutrientes sin que la población tenga que modificar su dieta habitual. Esto significa que todos los sectores de la población, incluidos aquellos que viven en entornos con escasos recursos, pueden beneficiarse.

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