Cómo preparar comidas saludables para tu bebé

Cocinar sano para tu hijo es mucho más fácil de lo que te imaginas. Descubre en este artículo los mejores consejos y algunas ideas para incorporar a tu recetario.
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Antes de poner manos a la obra y preparar comidas saludables para el bebé en casa es importante que tengas claro qué alimentos puedes incorporar según la edad de tu hijo. Veamos algunas sugerencias generales:

  • Hasta los 6 meses: lactancia materna exclusiva. En caso de tomar biberón, la incorporación de alimentos puede darse entre los 4 y los 6 meses.
  • Entre los 6 y los 12 meses: frutas, hortalizas, cereales, legumbres, huevo, carne, pollo, pescado y aceite de oliva.
  • Entre los 12 y los 24 meses: queso tierno, yogur y leche entera.
  • A partir de los 3 años: frutos secos, manzana en trozos, zanahoria cruda en trozos y todo alimento que pueda provocar riesgo de atragantamiento.

A la hora de comprar:
Compra frutas y verduras frescas: intenta utilizarlas en un máximo de tres días para que no pierdan propiedades.
Elige carnes magras: una buena manera de preparar comidas saludables para tu bebé es comprar carnes magras para evitar un exceso de grasas. Si fuese necesario, desgrasa antes de la cocción. Consulta con tu pediatra al respecto para descubrir las mejores opciones y cantidades.Si optas por el Baby Lead Weaning en lugar de los purés, recuerda presentar carnes suaves y en pequeños trozos. No olvides hablar con el médico sobre tu decisión para que pueda aconsejarte.

A la hora de cocinar:

  • Recuerda lavar bien los vegetales y las frutas, limpiar tu superficie de trabajo y utilizar utensilios limpios para cada alimento. Es importante evitar la contaminación cruzada de alimentos.
  • Minimiza el uso de sal al cocinar: la cantidad de sal debe realmente ser mínima para que los riñones de los lactantes no se vean sobrecargados. Así, hasta el año, la ingesta no debe sobrepasar 1 gramo de sal al día y entre el año y los tres años, los 2 gramos diarios.
  • Escoge aceite de oliva frente a otras grasas: el aceite de oliva aporta ácidos grasos monoinsaturados, ácidos grasos insaturados y también, vitamina E. Su consumo es recomendado desde el inicio de la alimentación complementaria, siempre en pequeñas dosis y utilizado en crudo.
  • Las mejores opciones de cocción son el hervido, el horno y la sartén(siempre y cuando utilices un mínimo de grasas).

Otras ideas
Utiliza el caldo de cocción: el caldo de cocción de las verduras, por ejemplo, puede ser maravilloso para cocer el arroz u otros cereales como la quinoa. Le dará un sabor diferente (y sabroso) a los cereales. ¡No lo desperdicies!
Incorpora leche a los purés: si estás preparando la papilla de tu hijo y notas que está demasiado sólida, en lugar de incorporar agua, opta por leche. Puedes utilizar la leche que consume tu hijo habitualmente, incluso la materna.
Congela el alimento que no utilices en el día: una buena idea es utilizar una cubitera para congelar pequeñas porciones de alimento

Comidas para el bebé:

Arroz con pollo y verduras: escoge las verduras de tu preferencia y hiérvelas junto con el pollo en pequeños trozos hasta que estén cocidas. Retira y reserva. Cocina el arroz en el caldo de cocción. Cuando esté listo, puedes pasar por la licuadora si deseas un puré, pisar con el tenedor o servir con trozos.

Crema de calabacín: hervir una patata grande, un calabacín grande y media cebolla (todas las verduras deben estar peladas y cortadas) hasta que estén cocidas. Utiliza el pasapuré o un tenedor, según la textura que desees.

Lentejas con verduras: hierve las lentejas junto con una zanahoria pelada y troceada, media cebolla troceada y 2 tomates, pelados y sin pepitas. Cuando esté listo el plato, puedes triturar o servir tal cual.

Fideos cortos con salsa de tomate: prepara una salsa con cebolla, tomate y zanahoria en pequeños trozos para sumarle nutrientes a los fideos cortos.

Tortilla de verduras: si ya has incorporado el huevo, puedes preparar una tortilla con una variedad de verduras troceadas hervidas y un huevo. ¡Fácil y riquísimo!

Puré de verduras con pescado: hierve un calabacín, una patata pequeña, 1 puerro y media cebolla junto con 80 gramos de pescado magro despinado. Cuando esté todo cocido, pasa por la licuadora.

Bolitas de carne y verduras: estas albóndigas puedes congelarlas para tener siempre comidas saludables para el bebé listas en un minuto. Hierve una zanahoria, un puerro, 40 gramos de judías verdes y 40 gramos de carne magra. Retira el exceso de agua, tritura y forma tus albóndigas. En lugar de freír, cocina al horno.

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