Ir a playa es una de las mejores terapias contra el estrés

Pasar tiempo al aire libre es beneficioso para el cuerpo y la mente, pero estar cerca del mar tiene un efecto relajante muy efectivo.
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La costa es uno de los destinos favoritos de los argentinos para irse de vacaciones. Es el lugar en el que cualquiera puede descansar después de un año de trabajo. Pero además, parte de su popularidad puede residir en el efecto que tiene en la mente.

La ciencia ya demostró que la falta de actividad al aire libre tiene efectos nefastos en la salud, como un aumento de la presión arterial y de las hormonas relacionadas al estrés y debilitamiento del sistema inmunológico. Asimismo, genera falta de vitamina D (la que brinda el sol) y estilos de vida cada vez más sedentarios con tendencia al sobrepeso.

Los bosques, el campo o la montaña son lugares recomendables para pasear, pero particularmente ir la playa es una de las mejores terapias para cuidar tu salud mental a varios niveles.

Para empezar, el ambiente playero reduce el estrés porque el ruido del mar y el movimiento de las olas tienen un efecto relajante para la mente, lo que luego se refleja en el cuerpo.

Al fijar la vista en el agua, la mente se calma y se experimenta una paz que hace que psicológicamente te sientas mejor. Por su parte, el sonido de las olas logra que la cabeza entre en un ambiente de meditación, lo que facilita alcanzar un estado de tranquilidad y calma que alivia la ansiedad.

El estado de serenidad hace que tu mente olvide las preocupaciones y se concentre en buscar soluciones. Es decir, que también estimula la creatividad. Por otro lado, esta paz mental mejora la autoestima y provoca un estado de confort con uno mismo.

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