¿Qué es la hipercalcemia? ¿Cuáles son sus síntomas?

Tener demasiado calcio en la sangre puede debilitar los huesos, formar cálculos renales e interferir en el funcionamiento del corazón y el cerebro.
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La hipercalcemia es una alteración de los niveles de calcio en sangre. En este caso, estos niveles se encuentran aumentados.

El calcio en un mineral imprescindible para el correcto funcionamiento del organismo. Es un constituyente esencial del esqueleto. Además, es fundamental para que ciertas funciones vitales de las células se puedan llevar a cabo.

Las personas que tienen una hipercalcemia leve no suelen presentar síntomas. Sin embargo, en los casos más graves sí que se desarrollan signos y síntomas relacionados con diferentes partes del cuerpo. Deben ser siempre controlados por un especialista.

Por ejemplo, en los riñones, la hipercalcemia hace que estos órganos tengan que trabajar más para poder filtrarlo. Como consecuencia, la sensación de sed aumenta, al igual que la necesidad de orinar. También tiene consecuencias en el aparato digestivo. La hipercalcemia puede causar:

Malestar estomacal.
Náuseas.
Vómitos.
Estreñimiento

A pesar de que el calcio es fundamental para el buen mantenimiento del esqueleto, en la mayoría de los casos este aumento de los niveles de calcio en la sangre proviene de los huesos. Este hecho hace que los huesos estén más debilitados y que se produzca dolor en los mismos, debilidad muscular y depresión.

Por otro lado, la hipercalcemia también puede traer consecuencias para el cerebro. En este caso, el exceso de calcio interfiere en el correcto funcionamiento del cerebro. Algo que se traduce en episodios de fatiga, desorientación y letargo.

Finalmente, la función cardíaca también se ve afectada por esta condición. En este caso, pueden aparecer palpitaciones y desmayos. Estos dos síntomas constituyen indicios de arritmia cardíaca y otros problemas de corazón.

Causas de la hipercalcemia
Esta enfermedad suele producirse por una hiperactividad de las glándulas paratiroides. Se trata de cuatro glándulas muy pequeñas que están justo detrás de la glándula del tiroides. La hipercalcemia también puede desarrollarse si el paciente padece, a su vez, algún tipo de cáncer u otro trastorno médico específico.

Causas de esta alteración pueden ser, además, algunos medicamentos y el consumo excesivo de suplementos de calcio y vitamina D (favorece la absorción de este mineral).

Por otro lado, los factores hereditarios también son importantes. Un trastorno genético poco frecuente conocido como “hipercalcemia hipocalciúrica hereditaria”, es causa directa de un aumento de los niveles de calcio en sangre.

El tratamiento de esta alteración de los niveles de calcio se enfoca a tratar el desencadenante. Así, las personas que tienen la glándula paratoidea hiperestimulada, suelen someterse a una cirugía para extirparla.

Sin embargo, aquellas personas que tengan una hipercalcemia leve, como no suelen padecer síntomas, pueden simplemente vigilar su afección durante un tiempo sin necesidad de tratamiento.

En cuanto a la hipercalcemia grave, normalmente requiere hospitalización. Suele tratarse con líquidos administrados a través de una vena. Este es el tratamiento más importante.

Además, se puede administrar calcitonina o realizar una diálisis (en los casos en los que el riñón esté involucrado). También es posible administrar fármacos diuréticos como la furosemida o fármacos que detienen la descomposición y absorción de los huesos.

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