Día mundial de la espina bífida: qué es este defecto de nacimiento

Un neurocirujano explica cuáles son sus alcances y tratamiento.
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La espina bífida es una anomalía congénita –contraída antes del nacimiento– que sucede cuando la columna vertebral y la médula espinal no se forman correctamente. Este defecto puede tener tres niveles de gravedad, de los que dependerán el tratamiento y las secuelas.

“La detección se realiza a las 20 semanas de embarazo, con los scans fetales de rutina”, indica el neurocirujano Mariano Pirozzo (MN 119 938) en diálogo con CONBIENESTAR. El profesional explica los tres tipos de esta malformación:

-espina bífida oculta: es una forma leve que incluso puede pasar desapercibida si el paciente no se hace un estudio por algún otro motivo; en este caso se identifica como un hallazgo;

-meningocele: aquí hay un defecto en el cierre de las vertebras: las membranas que envuelven al sistema nervioso central (meninges) sobresalen formando un saco –que no contiene la médula espinal–, lo que hace que el pronóstico sea alentador, a pesar de que podrían aparece complicaciones;

-mielomeningocele: también se conoce como espina bífida abierta y es la forma más grave; al saco del caso anterior se le suma la exposición de los nervios raquídeos –aunque algunas veces la piel cubra este defecto–; aquí se pueden presentar daños neurológicos y una propensión a presentar infecciones potencialmente graves.

“Como más de la mitad de las anomalías congénitas podrían evitarse mediante la aplicación de medidas de prevención primaria, esta no es la excepción”, advierte el neurocirujano. En este sentido, por un lado “las parejas que han tenido un hijo con espina bífida tienen una probabilidad algo mayor de tener otro bebé con la misma anomalía”, aclaró. Pero por otro, hay algunas medidas que se pueden tomar para evitar este defecto congénito:

-cumplir con la ingesta de vitamina B9 (folato), incluida artificialmente en algunos alimentos como cereales, ciertos panificados y arroz o naturalmente en cítricos, legumbres y vegetales de hojas oscuras.

-se recomienda también ingerir el homónimo sintético del folato, el Ácido Fólico, hasta 1 mes antes del embarazo.

En cuanto al tratamiento, consiste en una neurocirugía, aunque la mejoría dependerá de cada caso y el especialista recomienda siempre realizar la consulta con un neurocirujano.


Con respecto a lo que esta malformación pueda causar, Pirozzo detalla que: “en los casos de espina bífida oculta no se observan problemas neurológicos. Algunas veces se encuentran estigmas cutáneos, como un pequeño orificio en la piel o un mechón de pelos en la parte baja de la columna”. Asimismo, “el meningocele también se caracteriza por no presentar síntomas neurológicos, aunque en este caso se observa el saco de meninges”. En cambio, en los casos de mielomeningocele, como fue indicado anteriormente, ya existe riesgo neurológico y propensión a enfermedades.

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