Cheesecake de limón

Para lograr la textura deseada es importante que elijamos un queso tipo crema o ricotta, sin sabor. De esta forma resaltará el de los demás ingredientes sin quitarles protagonismo
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Ingredientes
Taza y media de galletas dulces tipo Maná simple
3 limones
1 taza de queso crema
¼ de taza de manteca
Taza y media de azúcar o stevia
4 huevos grandes
1 taza de crema 
Media cucharada de cremor tártaro

Preparación
Empieza precalentando el horno a 180° C. Pon la manteca en un recipiente pequeño y derrítela en el microondas, déjala reposar unos minutos para que se enfríe. Añade el azúcar y las migas de galleta, mezcla hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

Toma un molde para cheesecake (la referencia generalmente es el de 9 pulgadas con aro desmontable) y presiona la mezcla de las galletas con la mantequilla en el fondo del molde, recuerda cubrir todo el fondo.

Ralla la cáscara de los limones en un bol pequeño y después exprime el jugo, normalmente conseguirás alrededor de media taza de zumo. Por otra parte, separa las claras de las yemas de 3 huevos.

Ayúdate con una batidora, bate bien el queso crema en un tazón grande, hasta que adquiera una textura suave. Agrégale una taza de azúcar y sigue revolviendo, verás como el queso empieza a ponerse brillante. Después coloca en el tazón el jugo de limón y la crema agria. Mezcla todo muy bien, hasta que obtengas un resultado homogéneo.

Toma un huevo entero y ponlo en el recipiente, junto con las 3 yemas, para este paso debes incorporarlas una a una, a velocidad baja, después añade la ralladura del limón y pon esta mezcla sobre las migas de galleta y mantequilla que se encuentran en el molde.

Lleva el molde al horno y deja que se hornee el cheesecake durante una hora aproximadamente, deberás esperar a que el centro se cuaje. Para acelerar el proceso de horneado, puedes subir la temperatura a 200° C.

Mientras está listo tu cheesecake, puedes procedes a preparar el merengue. Este se elabora usando el cremor tártaro y las claras. Pon ambos ingredientes en un recipiente hondo y bátelos con la batidora hasta que tengas un resultado espumoso. Agrégale lo que te queda del azúcar gradualmente y ve mezclando generosamente hasta que se formen picos duros.

Faltando unos minutos para que tu cheesecake esté listo, recúbrelo con el merengue y deja que se hornee durante 10 minutos más, o hasta que se empiece a dorar. Retira tu cheesecake del horno, déjalo enfriar antes de desmoldar y llévalo a la nevera durante 4 horas. Una vez a pasado este tiempo, tu postre se encuentra listo para ser consumido.

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