Llega el verano: los sí y los no para quienes quieren bajar de peso

La médica especialista en nutrición Mónica Katz reveló los secretos del método No Dieta. Más cambios de hábitos y menos restricciones.
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¿En qué fecha comienza la desesperación por adelgazar?, ¿por qué cada año mujeres y hombres se someten a dietas presuntamente mágicas de cara al verano?, ¿qué consecuencias arrastra esta conducta?

La doctora Mónica Katz, médica especialista en Nutrición y autora de “El método No Dieta. Cómo reconocer tus emociones para comer mejor” , as recomendaciones para lograr cambios de hábitos sin recurrir a métodos “milagrosos”.

“Existe evidencia científica de que las dietas ortodoxas, las extremas en calorías, las que eliminan todo lo preferido tienen baja adherencia en el mediano y largo plazo y por eso no funcionan. Por supuesto que en el corto plazo comer menos o no comer nada, adelgaza”, explicó la especialista.

Katz sostuvo que desde hace al menos 10 años se sabe que hay “una respuesta neurológica, hormonal y psicológica al no comer, con mayor deseo de comer, mayor descontrol, mayor picoteo”. Además, aseguró que los que genera este tipo de planes alimenticios que define como “dietas extremas” son “el mejor predictor de ganancia de peso en los siguientes cuatro años”.

Katz mencionó que la población está muy acostumbrada a someterse a regímenes inapropiados: “Estamos muy contaminados con la cultura de la dieta. Dietar es un comportamiento lamentablemente generalizado en los jóvenes, la cuarta parte lo está haciendo (sin ser diabético, celíaco, ni hipertenso)”. En ese sentido, explicó que “lo grave es que dietar sin patología genera una respuesta hormonal y neural que se opone a ese descenso de peso, estamos generando, quizás, hasta una causa de sobrepeso”. Entonces, lo que la médica destaca es que "No Dieta" viene a proponer que es posible cambiar el estilo de vida y tener un cuerpo cómodo y sano sin renunciar al placer”.

Uno de los consejos más importantes de la especialista es adoptar el ejercicio aunque sea con pequeñas modificaciones en la vida cotidiana: “Para salir del sedentarismo y empezar a cambiar existe evidencia de que 10 mil pasos en una persona adulta y 12 mil pasos o más en niños de hasta 18 años pueden hacer una enorme diferencia en salud. Cada paso cuenta para salir de este síndrome de inactividad física que toma a las grandes ciudades. Sumar pasos a la vida es un desafío que ojalá tuviera cada ciudad del territorio argentino”, aseguró.

En la misma línea advirtió que no hay que “engancharse con propuestas mágicas. Cuanto más dramática y extrema la dieta, más reengorde y rebote tendrá. Nuestro cuerpo nos defiende de las medidas extremas a las que lo sometemos. Hay que encarar un cambio del estilo de vida. Lo ideal es combinarlo con algo más, pero sino alrededor de las cuatro semanas se empiezan a ver los efectos”, sostuvo.

Por último, recordó las cinco reglas ‘No Dieta’: “Armarte un ambiente seguro donde no haya disparadores; siempre servir un solo plato en las comidas principales; hacer las cuatro comidas (las colaciones son un derecho, no una obligación); en una comida tiene que haber una buena porción proteica más vegetales y en la otra, si podés, elegí algún hidrato con verduras; por último, si te gusta algo dulce o salado comprá algo porcionado”.

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