¿Rompiste la dieta? Sigue adelante

Si rompiste la dieta en un momento de debilidad pero quieres enmendar tu error y continuar con una alimentación sana es importante que tomes conciencia y evites las tentaciones. 6 consejos para reducir el consumo de café
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Si rompiste la dieta, ten en cuenta estos recursos psicológicos
Después de un desliz viene la culpa. No obstante, es ahí cuando debes detectar cuál fue el motivo por el que decidiste cambiar tu estilo de alimentación en un primer momento. Todas las razones son importantes. Te pudieron motivar cuestiones estéticas, factores de salud o ganas de aumentar tu bienestar.

Aquí entra en juego el aspecto psicológico. Considera lo más importante: reflexiona sobre tus motivaciones. Ellas serán las que te permitan volver a agarrar el impulso para comenzar de nuevo. En ese sentido, te pueden ayudar las siguientes recomendaciones.

Trabajar la confianza dietética
Esto se relaciona con la confianza que generas sobre ti mismo para cumplir con la dieta. Se trata de ser estrictos con los parámetros que indique el plan alimentario en cuestión.

Ten presente que cuando una persona va a comenzar un régimen alimentario no puede, desde el principio, colocarla en el grupo de las dietas que no producirán efectos positivos. Eso atrae energías negativas y provoca que, realmente, no funcione. ¡Acaba con el escepticismo!

La regla de los tres pasos

Te proponemos tres métodos para combatir los deseos de seguir cayendo en la tentación y romper la dieta.

  1. No agobiarse: Si caíste en la tentación no te preocupes. No pienses que se perdió el esfuerzo que hasta ahora has hecho. Afuera el sentimiento de culpa.
  2. Hazlo bien la siguiente comida: Se trata de mirar hacia adelante. La próxima comida podrás comenzar de nuevo. Retoma el camino y continúa con tu régimen alimentario.
    Intentar no volver a caer en la tentación: Estás en un proceso de aprendizaje constante. Lo que no quiere decir que siempre puedes permitirte equivocarte. Controla las ganas de saltarse la dieta para evitar que esta situación se convierta en un ciclo.
  3. Ten en cuenta que, si rompiste la dieta en una de las comidas principales o con un tentempié, te quedarán muchas más para retomar el camino apropiado. No obstante, esto no debe ser una excusa para romper la dieta deliberadamente y liberarte de culpas.

Explicado lo anterior, te planteamos una serie de consejos para que puedas seguir adelante después de romper la dieta. Con estos tips comer ya no te traerá problemas:

  • No olvides que tienes el control: Tú eres quien decide qué comer y qué cantidad. Por ejemplo, si vas a un restaurante, pide ensalada y la salsa que más te guste. Regula la cantidad de esta última: no la comas entera, sino la mitad.
  • No confíes en las apariencias: En un restaurante todos los platos tienen una apariencia muy bonita y a veces puedes creer que son sanos. Sin embargo, su composición puede decir lo contrario. No te prives de una buena comida, pero elegir la más simple puede asegurarte no romper la dieta.
  • Antes de salir come algo: Es un consejo sencillo, pero muy efectivo. Antes de ir a comer fuera de tu casa ingiere una verdura o fruta. De esta forma regularás tu apetito y evitarás sentir antojos.
  • Añade más proteínas: Una comida práctica puede ser proteína acompañada de ensalada. Elige las carnes magras, el pollo y pescados. Las proteínas son tu mejor aliada, te darán energía y ayudarán a la generación de tejidos.
  • Olvida el picoteo: Debes comer entre cinco y seis veces al día. No obstante, a veces, esperando el plato principal querrás probar una entrada o tentempié. Evita esto a toda costa. De igual manera, dile no a los productos grasosos, como los quesos y harina o azúcar refinada.

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