Por qué la dieta detox de Alejandro Sanz es una muy mala opción

El cantante reconoció al tercer día de empezar el régimen que tenía mucha hambre.
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A fines de septiembre el cantante Alejandro Sanz reveló a sus seguidores que había arrancado una dieta detox por un plazo de tres semanas. Ya al tercer día del régimen el intérprete reconoció que estaba muerto de hambre. La confesión la hizo en su cuenta de Twitter. “Día 1, tengo hambre; día 2, me muero de hambre; día 3, no siento las piernas. Mañana os cuento más", escribió el músico.

Las denominadas dietas detoxificantes o “detox” consisten en alimentarse a base de jugos de frutas y verduras para eliminar las toxinas del cuerpo y, de paso, perder grasa y los kilos que sobran. No obstante, son un arma de doble filo y una gran mayoría de los expertos en nutrición las desaconsejan por considerarlas perjudiciales para la salud y contraproducentes a la hora de adelgazar por su efecto rebote.

Es por eso que ante el comentario de Sanz muchos nutricionistas salieron a cuestionarlo por sus decisiones en cuanto a su alimentación. El músico debió salir a aclarar que el régimen que sigue es supervisado por un profesional.

Los nutricionistas consultados por CONBIENESTAR coinciden en que este tipo de regímenes son perjudiciales y hasta peligrosos. Las dietas detox no depuran el organismo y pueden resultar en un aumento de peso. Cuando uno priva al cuerpo de comida lo que sucede luego es que reclama carburante y uno termina por consumir más de lo que lo haría si está satisfecho.

Es por eso que una de las claves de cualquier dieta saludable son las colaciones, los alimentos que se consumen entre las principales comidas del día (desayuno, comida y cena). “Permiten mantener la saciedad o evitar el hambre previo a las comidas para no llegar descontrolado a comer. También mantienen el metabolismo activo y colaboran en incorporar los nutrientes a la alimentación”, explicó a CONBIENESTAR Facundo Crescenzo, nutricionista y antropometrista (M.N. 6769).

Los ayunos prolongados pueden derivar en pérdida de tejidos, muchas veces de la masa muscular. Esto sucede porque el cuerpo empieza a sacar energía de las reservas que tiene que si bien a veces pueden ser grasa, otras son músculo.

Tomar trozos de frutas y verduras en jugo, en vez de comer alimentos completos, aumenta la ingesta total de azúcares libres y disminuye la cantidad de nutrientes que podríamos absorber. No recibir los nutrientes adecuados disminuye el nivel de azúcar en la sangre (hipoglucemias) y causa mareos, fatiga, dolor de cabeza y mal humor o cambios drásticos en el estado de ánimo.

 La Organización Mundial de la Salud (OMS) sotiene que existe una relación entre el consumo de jugos y la obesidad. “Las calorías aportadas por las bebidas azucaradas tienen poco valor nutricional y pueden no proporcionar la misma sensación de plenitud que ofrece el alimento sólido. Como resultado, puede aumentar el consumo total de energía, lo que a su vez puede llevar a un aumento malsano de peso”, indicó en un informe.

Por otro lado, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria recientemente incluyó los batidos "detox" en la lista de riesgos emergentes para la salud. Esto se debe a su contenido “en oxalatos”, sales presentes en verduras como espinacas o acelgas que en cantidades normales no son un problema pero si se produce un aumento del consumo puede incrementar el riesgo de cálculos renales.

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