Siete curiosidades sobre los sueños eróticos

SEXUALIDAD Por Carola LEVI
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Aunque no recordemos nuestros sueños, todos soñamos y, además, lo hacemos con más frecuencia de lo que solemos pensar. Cuando dormimos, atravesamos diferentes etapas, cada una de ellas con un estado cerebral particular y una de las fases más interesantes es la de los movimientos oculares rápidos (REM, por sus siglas en inglés) durante la cual tenemos la mayoría de nuestros sueños.

“Sea cual sea el tipo de sueño que tengamos, soñar es un proceso natural, normal. El contenido de cada uno de ellos es muy variado, algunos son tenebrosos, otros son más agradables -de esos de los que no se quiere despertar-, otros son misteriosos, incomprensibles, raros y otros tantos son eróticos”, señaló José Padilla, psicólogo clínico interesado en la educación y en las prácticas filosóficas.

Padilla, quien forma parte del grupo de investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, con sede en la ciudad colombiana de Bogotá, añadió: “Los sueños eróticos no son un problema, son siempre un camino para conocer mejor nuestra dimensión erótica, la forma en la que nos relacionamos, la manera en la que nos sentimos, los deseos insatisfechos que tenemos, etcétera”.

El especialista indicó: “Los sueños son una representación simbólica de nuestras experiencias, deseos, temores y angustias. En los sueños eróticos, vemos reflejado algo de nosotros y de nuestra manera de comprender lo erótico. Hay que tener presente que estos no se reducen a la genitalidad, es más bien una categoría amplia en la que se incluyen las caricias, los besos, el enamoramiento, el placer sexual y la masturbación”.

Algunas curiosidades sobre los sueños eróticos
Se tiene muy poco control sobre ellos: al igual que otros sueños, no se puede planear tener un sueño erótico deliberadamente, solo suceden. De hecho, cuando se los está teniendo, tampoco se tiene control sobre lo que se hace dentro de ellos, a menos que sea un sueño erótico lúcido, en los que hay consciencia de estar soñando y algún grado de control.

En los sueños eróticos, se puede cumplir un deseo frustrado: cuando una persona se encuentra sola y anhela una relación, puedes soñar estar con una persona especial o con esa de la cual estás enamorado. De igual forma sucede con los deseos sexuales: en estos sueños se puede encontrar el desahogo o la satisfacción que se está buscando.

Liberan instintos sexuales reprimidos: para Sigmund Freud, los sueños eróticos no solo eran un impulso de satisfacer los deseos del inconsciente, sino que también eran un medio para liberar las pulsiones sexuales reprimidas. La represión es un mecanismo de defensa que ayuda a evitar la ansiedad de ser conscientes de deseos, pensamientos o emociones inaceptables, es decir, mantiene en el inconsciente aquello que no se tolera en la conciencia. Cuando las personas reprimen estos deseos, la mente puede hallar una vía de escape a través de los sueños, de manera que emerge aquello que había sido reprimido. A veces, estos deseos eróticos reprimidos no emergen de manera literal en el sueño, pues el inconsciente debe deformar el sentido de la información para que pueda atravesar la censura de la consciencia.

Son recreaciones de momentos placenteros: así como ayudan a satisfacer un deseo frustrado, los sueños eróticos también pueden ser un escenario de recreación de experiencias eróticas que se tuvieron en el pasado.

Durante el sueño, es fácil revivir aquellas sensaciones y emociones que ya se experimentaron. En ocasiones, este tipo de recreaciones reafirman lo bueno que fue todo (la mente tiende a regresar donde fue feliz), mientras que en otras, señalan que tal vez el momento que se está viviendo no es tan bueno y que hay un deseo de volver a ese momento erótico especial que una vez se vivió.
Son realistas: los orgasmos que se pueden llegar a tener durante un sueño erótico no solo suceden en el sueño, también en la realidad de la persona que sueña. El pene y el clítoris reaccionan igual que si el sueño fuera real. Si hay eyaculación en el sueño erótico, también en probable que la haya en la realidad. Por eso se dice que estos sueños son realistas y que la sexualidad, en última instancia, es una cuestión mental.

Son el reflejo de nuestra experiencia cotidiana: los sueños eróticos pueden decir algo sobre la manera en la que la persona se está sintiendo en la actualidad. Por ejemplo, si tiene un sueño erótico en el que no logra terminar el acto sexual hasta llegar el orgasmo, puede aludir a que no es capaz de finalizar algún proyecto que tenga.
Soñar con una infidelidad puede ser reflejo de un deseo de buscar nuevas experiencias. Los sueños pueden tener muchas interpretaciones de acuerdo con la forma en la que la persona experimenta su mundo y de cómo se siente en la actualidad.

Cuáles son los sueños eróticos más típicos
Infidelidad: las personas que tienen una relación son más proclives a tener este tipo de sueño, y más si son celosas. En una investigación, se encontró que las personas que puntuaban alto en celos tenían más sueños de infidelidad.

Sexo con el jefe o figura de autoridad: por lo general, este tipo de sueño no tiene nada que ver con el deseo sexual, sino con el control o con la necesidad de poder.

Sexo con una expareja: si se está en una relación, es posible soñar con un ex, pero no necesariamente porque se desee volver, sino porque, tal vez, la persona está reagrupando sus experiencias del pasado para usarlas en el presente.

Relaciones sexuales con múltiples personas: muchos tienen la fantasía de tener relaciones sexuales con varias personas a la vez, por lo que es muy común que en sus sueños se refleje dicho deseo.

Fuente: TN

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