Cómo evitar que fracase la dieta

DIETAS Por Carola LEVI
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Si en enero nos plantamos frente a un largo listado con propósitos para todo el año, septiembre no se queda atrás. Con el fin de las vacaciones de verano, llega un momento en el que nos paramos a pensar qué es lo que queremos hacer y tener para que la entrada al otoño sea lo más próspera posible.

No nos faltan ganas para empezar a hacer deporte -una tarea pendiente para la mayoría-, pero también planeamos el final del año y si por fin vamos a empezar la dieta que nos haga comer un poco mejor, con menos calorías y donde haya más presencia de frutas, verduras y semillas. Y es exactamente en este punto donde fallamos una y otra vez.

 

¿La razón? Nos exigimos y restringimos tanto que es imposible mantener una dieta así en el tiempo.

Para que un propósito así funcione y obtengamos resultados hay que seguir los consejos de un experto. En este caso, la dietista-nutricionista Belén Siscar comparte las claves:

1. Huir de las 'dietas milagro' y promesas de perder 5-10kg en un mes, batidos sustitutivos o planes detox para eliminar 'excesos del verano'.

2. Ponernos en manos de un Dietista-Nutricionista que nos ayude a establecer unos buenos hábitos de vida y nos enseñe a llevar una alimentación saludable. Ponerse una dieta sin las directrices de un experto no es buena idea porque es el experto es que conoce lo que le falta (o le sobra) a nuestra alimentación.

3. Hacer cambios poco a poco, ponernos objetivos realistas y alcanzables, no podemos pretender cambiar de la noche a la mañana nuestra alimentación. De lo contrario podemos frustrarnos al ver que no somos capaces de conseguirlo todo al momento, todo cambio requiere de una adaptación.

4. Seguir una pauta personalizada, lo que vale para todos no vale para nadie. Es importante que esa pauta se ajuste a tus gustos, estilo de vida, horarios…

5. Todo cambio requiere un esfuerzo, hasta que empecemos a ver resultados.

6. Utilizar más indicadores, no solo el peso. Muchas veces necesitamos 'comprobar' que los cambios que estamos haciendo dan resultados y nos centramos solo en si bajo o no de peso, y esto es un grave error hay muchos otros indicadores más útiles como la energía, el buen descanso, las buenas digestiones, el humor…

7. La información es poder, trabajar desde la educación nutricional. Si yo entiendo por qué es mejor un alimento que otro o por qué me interesa más un tipo de plato que otro, haré los cambios de manera más placentera y esa información se quedará conmigo para siempre.

8. Acompañarlo de ejercicio físico, para mejorar los hábitos alimentación y ejercicio tienen que ir de la mano, al igual que con los cambios en la alimentación es importante plantearnos objetivos de movimiento realistas, si partimos de un punto muy sedentario, podemos empezar por intentar andar más en nuestro día a día, subir y bajar escaleras, utilizar menos el coche…

Fuente: abc

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