Dieta rica en soja: beneficios para las mujeres mayores de 50 años

DIETAS Por Julia VOSCO
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Evidencia científica confirma que el consumo de soja es sumamente beneficioso en mujeres mayores de 50 años. Eso se debe a las isoflavonas -moléculas vegetales que imitan el comportamiento de los estrógenos- que ayudan en varios sentidos a reducir los efectos de la menopausia.

La soja contribuye a reducir la obesidad ya que es baja en grasas saturadas y no contiene colesterol, por lo que ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedades metabólicas.

A su vez, disminuye significativamente el riesgo de osteoporosis (pérdida de masa ósea que aumenta el riesgo de fracturas y que afecta un 30% más a las mujeres a partir de los 50 años), debido a que las isoflavonas ralentizan la pérdida de hueso.

Además, reduce los sofocos típicos de la menopausia y mejora la sequedad vaginal. Esto sucede porque las isoflavonas de la soja, de origen vegetal, funcionan de manera similar al estradiol, la hormona sexual femenina que se produce en los ovarios.

Principales beneficios de la soja
Mejora la salud ósea.
Ayuda a reducir los síntomas de la menopausia como los sofocos, ya que contiene isoflavonas, fitoestrógenos derivados de la soja que tienen un efecto estrogénico favorable sobre los huesos, el sistema nervioso central y la pared vascular.
La proteína de soja reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, y disminuye la tensión arterial en los pacientes con hipertensión.
Es una importante fuente de proteína vegetal de alta calidad y un alimento con un alto valor nutricional.
Reduce los riesgos de padecer enfermedad coronaria, cáncer y otras enfermedades crónicas.
Según la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU., el consumo de 25 gramos diarios de proteína de soja proporciona beneficios cardiovasculares.
Posee pocas calorías y da sensación de saciedad.

Es rica en proteínas y es un alimento base para muchos vegetarianos. Tiene múltiples usos, como en porotos, soja texturizada, en forma de tofu o seitán, permitiendo elaborar diversas preparaciones, como croquetas o hamburguesas, quesos o formando parte de ensaladas.

El origen de la soja
La planta de soja (Clycine max) tiene su origen en las regiones centrales de China, donde se inició su cultivo hace unos seis mil años y desde donde se extendió al resto de Asia. Según la leyenda, en 2853 a.C, el emperador Yan decretó que era una de las cinco plantas sagradas, con el arroz, el trigo, el centeno y el mijo. Actualmente sigue siendo un alimento importante en China, Japón y Corea.

En Asia, se ha consumido siempre la soja entera, en forma de grano, y productos obtenidos de ella de manera artesanal, como el tofu y los fermentados tempeh, natto y miso. En cambio, en Norteamérica y Europa se toman la leche, los texturizados y concentrados de proteínas.

La soja es muy concentrada en macronutrientes, minerales, vitaminas y compuestos vegetales beneficiosos para la salud. No es solo la legumbre más rica en proteínas (37% de su peso en seco) sino que estas son también las que presentan la proporción de aminoácidos más equilibrada, con un coeficiente de asimilación muy similar al de las proteínas de la carne y la ventaja de que no se acompañan de las grasas saturadas y el colesterol.

Fuente: TN

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