Ni colecho, ni objetos en la cuna: cuáles son las nuevas pautas de sueño seguro para bebés

SER PADRES Por Ana COHEN
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Con el objetivo de favorecer la lactancia materna, la crianza con apego, y en muchos casos con el simple fin de dormir unas horas de corrido, muchas familias optan por el colecho como manera de dormir a sus hijos. Y pese a que la práctica se ha extendido y cobrado popularidad, según la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) “bajo ninguna circunstancia es seguro para el sueño de los bebés”.

Así lo enfatizaron desde el organismo en la primera actualización de sus pautas de sueño seguro para bebés desde 2016.

 La doctora Rebecca Carlin es coautora de las pautas que integran el informe del Grupo de Trabajo de la AAP sobre el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante y miembro del Comité de la AAP sobre el Feto y el Recién Nacido, y en un comunicado reconoció: “Sabemos que muchos padres eligen compartir la cama con un niño, por ejemplo, tal vez para ayudar con la lactancia materna o debido a una preferencia cultural o la creencia de que es seguro”.

“La evidencia es clara de que (dormir juntos) aumenta significativamente el riesgo de lesiones o muerte del bebé -enfatizó Carlin-. Por esa razón, AAP no puede apoyar el colecho bajo ninguna circunstancia”.

Y esa es una de las varias recomendaciones que la AAP dio a los pediatras para ayudar a detener la ola de muertes infantiles por sueño: en los EEUU mueren cada año unos 3.500 bebés por causas relacionadas con el sueño, muchos de los cuales se encuentran en comunidades socialmente desfavorecidas.

“La tasa de muertes infantiles repentinas e inesperadas (SUID, por sus siglas en inglés) entre los bebés negros e indios americanos/nativos de Alaska fue más del doble y casi el triple, respectivamente, que la de los bebés blancos (85 por cada 100.000 nacidos vivos) en 2010-2013″, añadió la AAP en un comunicado.

En tanto, la doctora Rachel Moon, autora principal de las pautas y profesora de pediatría en la Universidad de Virginia, sostuvo: “Hemos logrado grandes avances en el aprendizaje de lo que mantiene seguros a los bebés durante el sueño, pero aún queda mucho trabajo por hacer”.

En la misma habitación, pero en camas separadas

Si bien la AAP desaconseja compartir la cama con los hijos, sus últimas recomendaciones dicen que los bebés deben dormir en la misma habitación con sus padres durante al menos seis meses, pero en una superficie para dormir separada con una superficie firme y plana.

Según las nuevas regulaciones de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor que entrarán en vigencia esta semana, los únicos productos aconsejados para el sueño de los bebés incluyen cunas, moisés, plazas blandas y cunas de colecho, tal como se conoce a las cunas que se anexan a la cama de los padres pero permiten que los bebés duerman solos.

“Los padres no deben usar productos para dormir que no se comercialicen específicamente para dormir”, dijo la AAP en referencia a los carros de paseo o butacas para el auto, donde sólo podrán dormir mientras estén en el vehículo.

Para los especialistas estadounidenses, “descansar con un bebé en un sofá, sillón o cojín y quedarse dormido aumenta el riesgo de muerte infantil en un 67%”. Y si el bebé es prematuro, nació con bajo peso o tiene menos de cuatro meses, el riesgo de muerte mientras duerme en una cama, sofá u otro lugar que no sea el recomendado para su edad aumenta de cinco a diez veces, señalaron desde la AAP.

“Una excelente manera de probar si una superficie es demasiado blanda es presionar la mano hacia abajo y luego levantarla. Si la mano deja una muesca, es que es demasiado blanda”, aconsejó Alison Jacobson, directora ejecutiva de First Candle, una organización sin fines de lucro de los EEUU comprometida con la eliminación de las muertes infantiles relacionadas con el sueño a través de la educación y la promoción.

Cómo deben dormir

Aclaradas las cuestiones relacionadas con el lugar, los expertos de la AAP resaltaron que “los padres siempre deben poner a los bebés a dormir solos, boca arriba, en un colchón plano y firme cubierto con una sábana ajustada”. “Evite todos los extras en la cuna, incluidos juguetes blandos, mantas, almohadas, ropa de cama blanda, posicionadores para dormir o protectores de cuna, ya que los bebés pueden quedar atrapados en dichos artículos y asfixiarse”, remarcaron los pediatras de la asociación.

Y agregaron: “Los protectores de cuna se relacionan con más de 100 muertes infantiles durante los últimos 30 años”. Es que cuando los padres ven a su pequeño llorando y teniendo problemas para acomodarse en la cuna buscan acondicionarla para que se sientan más “contenidos”. “Pero los bebés no necesitan ninguno de esos productos acolchados para estar abrigados y cómodos”, insistieron los especialistas.

De hecho, ponerle demasiada ropa o mantas a un bebé, especialmente en una habitación cálida, puede estar asociado con un mayor riesgo de SIDS. “Los gorritos y cualquier otra cubierta para la cabeza deben quitarse antes de acostar a su bebé”, coincidieron, y agregaron que “los bebés sólo necesitan una capa más de ropa de la que normalmente usaría un adulto”.

Nunca una inclinación mayor al 10%

Las nuevas reglamentaciones prohibirán todos los productos comercializados para el sueño infantil que tengan más de un 10% de inclinación. Esos incluyen camas inclinadas y posicionadores para dormir, que también se llaman nidos para bebés, muelles, cápsulas, tumbonas, mecedoras y siestas, entre otras.

Muchos de estos productos en el mercado tienen una inclinación de hasta un 30%, lo que puede ser peligroso porque la cabeza de los bebés se cae hacia adelante durante el sueño y pueden llegar a asfixiarse, alertaron desde la APP. Esto es porque esa posición de la barbilla al pecho puede restringir sus vías respiratorias cuando aun no controlan su cabecita.

Los asientos para automóviles, los cochecitos, los columpios, los portabebés también pueden obstruir las vías respiratorias de un bebé. De allí que la AAP recomienda que “cuando el bebé se duerma en ellos, lo cual es inevitable, los padres deben mover al niño para que se acueste boca arriba sobre una superficie plana y firme”.

Fuente: Infobae 

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