Formas de higiene menstrual: conoce cómo elegir la más adecuada para ti

SEXUALIDAD Por Sandra Palacios
higiene-menstrual-kToE--620x349@abc

Una vez que baja la primera regla, cada mujer se plantea cuál es el mejor método para la gestión menstrual. Diferentes expertos están más a favor de unos que de otros, pero la realidad es que cada una de nosotras somos distintas y cada una debe utilizar el que sea mejor para ella.

Por supuesto, para ello, hay que conocer primero cómo funcionan y las ventajas e inconvenientes que presentan estas diferentes opciones.

Tampones
La ginecóloga Natalia Gennaro indica que el tampón no es un dispositivo moderno, pues hay evidencia de su uso en el Antiguo Egipto (papiro enrollado intravaginal). Fue en 1933 cuando se patentó en EE.UU. el modelo actual a base de algodón comprimido, un tubo de plástico y un émbolo para su fácil colocación.

Posee un hilo que queda fuera de la vagina, para así poder sacarlo, y tiene distintos grados de absorción. Existen variantes ecológicas y orgánicas con bioplástico que reducen el impacto de la contaminación del cuerpo y del medioambiente.

Ana Gaitero, ginecóloga especialista en Medicina Reproductiva y presente en Doctoralia, expone sus ventajas e inconvenientes:

Ventajas
Es raro que haya fugas
Muy cómodos, porque no se notan
Se encuentran fácilmente en el mercado
Hay muchos modelos entre los que elegir

Inconvenientes
Pueden ser complicados de poner y retirar al principio
Impacto medioambiental negativo
Puede olvidarse en la vagina y producirse, de forma muy poco frecuente (1 de cada 100.000 mujeres), el síndrome del Shock tóxico menstrual en los casos en los que se mantiene mucho tiempo o cuando no se cumplen las normas de higiene necesarias
Por otro lado encontramos las esponjas menstruales, que como expone la ginecóloga Miriam Al Abdid ( @miriam_al_adib), son muy similares al uso del tampón. Existen dos tipos: las naturales de origen marino, que son reutilizables, y las sintéticas, que son desechables tras cada uso.

Compresas
En cuanto a las compresas, Al Abdid señala que hay mujeres que las toleran muy bien y les van perfectas, pero hay otras a las que les producen irritaciones. Además, según el tipo, pueden producir más irritaciones que otras.

Estas compresas absorbentes se fijan a la ropa interior con un adhesivo. Gaitero expone que tienen diferentes tamaños y grados de absorción (entre 5 y 15 ml), y las podemos encontrar en varios formatos: con o sin alas, con un gel que atrapa el líquido… Algunas, incluso, son de tela ecológica y reutilizables.

Para Gaitero, los pros y contras de este método son los siguientes:

Ventajas
Fáciles de usar
Gran variedad de modelos
Sencillo de encontrar en el supermercado

Inconvenientes
No es la opción más cómoda: se nota cuando la llevas y da sensación de humedad
Impacto negativo en el medio ambiente si no son reutilizables
La sangre entra en contacto con el oxígeno del ambiente y se oxida, por lo que puedes notar olor por el contacto con los componentes de la compresa
Algunas están fabricadas con materiales sintéticos y contienen químicos que pueden alterar el pH, la humedad y la microbiota vaginal

Braguitas menstruales
Las bragas menstruales –explica Al Abdid– están preparadas para no tener que llevar compresas, ya que en sí mismas absorben la menstruación y ofrecen esa comodidad. «Además, la parte que está en contacto con la vulva está hecha de algodón suave, que es lo ideal, no como en el caso de las compresas, que lo que está en contacto con nuestra zona íntima son materiales que no son naturales». Por este motivo, las bragas menstruales son más respetuosas con la vulva que las compresas.

Comenta Marta Higuera, de la marca de ropa interior DIM Intimates, que estas opciones cuentan con sistemas y un tejido que evitan humedades y olores, y tienen una absorbencia máxima.

Las actuales están diseñadas para evitar desplazamientos y derrames. Se adaptan desde flujos ligeros a otros más abundantes y sirven para todo tipo de cuerpos, tallas y preferencias. Gennaro indica que suelen ser de algodón, transpirables, absorbentes e impermeables. Pueden durar entre dos y cinco años y se recomienda disponer de unas cinco o siete bragas menstruales en promedio, ya que requieren de su posterior lavado.

Gaitero apunta que estas son las ventajas e incovenientes de este método:

Ventajas
Son reutilizables y muy fáciles de usar
Tienen poco impacto en el medio ambiente
Se lavan como una prenda normal

Incovenientes
Puedes necesitar cambiarte de ropa interior más de una vez al día
Su precio no es barato
Al Abdid defiende que las bragas menstruales no aumentan el riesgo de infecciones vaginales. «Es más, evita más que las compresas que se generen esos nidos de bacterias en la zona genital, porque lo que está en contacto con la zona íntima es un tejido de algodón suave que es más respetuoso con nuestros genitales y no genera sobrecrecimiento de microorganismos».

¿Cómo lavar los productos menstruales de tela?
Janire Mañes, divulgadora de educación menstrual, sexualidad y 'menstruación sostenible', comparte algunos consejos para lavar compresas de tela y ropa interior menstrual:

- Dejar en remojo en agua fría durante dos o tres horas y después lavarlas a mano o a máquina con el resto de la colada.

- Máximo a 30 grados y evitar el uso de detergentes fuertes, lejías o suavizantes, que además de afectar a los tejidos técnicos pueden generarnos irritación si no se aclaran bien.

- Secar al aire libre siempre que se pueda, el sol es el mejor desinfectante y blanqueante natural.

-Para ayudar a sacar las manchas es mejor usar un poquito de agua oxigenada o perborato sódico, pero sin abusar.

Copa menstrual
La copa menstrual es un recipiente pasivo que no absorbe, simplemente recoge la sangre menstrual y, por lo tanto, es más respetuosa con la mucosa vaginal que el tampón.

El recipiente es de látex, silicona médica o elastómero termoplástico y se adapta a la vagina, genera vacío y retiene el flujo menstrual. Hay varias medidas: S, M, L (de 5 a 15 ml, de 10 a 20 ml y de 15 a 30 ml). Se colocan plegadas en 'C', 'V' o 'S', y una vez introducidas, se expanden y adaptan en el canal vaginal.

La copa tiene la ventaja de que tiene más duración que los tampones y, además, es más respetuoso con el entorno porque no estás produciendo ningún desecho.

Para Gaitero, los pros y contras de la copa menstrual son los siguientes:

Ventajas
Si se coloca bien, no se nota
Se reutiliza y respeta el medio ambiente
Puede aguantar más tiempo que un tampón (necesitas cambiar solo 2 o 3 veces al día)
Puede durar hasta 10 años
Opción económica
Nulo impacto medioambiental
Incovenientes
Puede ser difícil de colocar al principio
Si se coloca mal, puede haber escapes
Hay que habituarse a su lavado tras su retirada
El vaciado en baños públicos es complicado

Gennaro opina que realmente no existe una recomendación única, sino que dependerá de cada anatomía, flujo menstrual y preferencias de cada mujer. «Nosotros ayudamos simplemente a no tener miedo y crear conciencia, a probar alternativas que sean adecuadas, viables y seguras para cada paciente y a día de hoy elegir con inteligencia lo que le hace también bien a nuestro cuerpo y al planeta».

También es posible usar una combinación de dispositivos, ya que los días de flujos más abundantes podemos necesitar un tipo de producto y los días de flujos muy ligeros o escasos pueden ser más adecuadas otras variantes.

Gaitero aconseja cambiar estos productos cada cuatro o seis horas y elegir aquel que mejor nos convenga. Además recomienda utilizar ropa interior de algodón y evitar la ropa demasiado ajustada; lavar de forma diaria los genitales con jabón neutro y evitar las duchas vaginales y los perfumes o lociones que pueden irritar la zona y alterar la microbiota genital.

Fuente: abc

Te puede interesar