El color y la forma de tus lunares hablan de tu salud

SALUD Por Gina Navarro
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Observa por un momento tus brazos o rostro. ¿Cuántos lunares encuentras? La mayoría de nosotros tenemos algunos lunares en el cuerpo y en la cara: unos de menor tamaño, otros un poco más grandes, o más finos... Y aunque en su mayor parte son completamente inofensivos, algunos lunares son más peligrosos que otros y presentan riesgo de cáncer cuando se exponen al sol. Sí, ya sé que en, definidas cuentas, no prestamos atención a estas pequeñas verruguitas que están repartidas por todo el cuerpo pero sería una buena idea revisarlos con cierta periodicidad, especialmente si vamos a exponernos al sol.

Que aparezcan lunares nuevos en la piel es un fenómeno frecuente y normal, según cuenta Iván Lorenzo, farmacéutico y director científico de Olyan Farma, porque la mayoría aparecen en la adolescencia y en la edad adulta (hasta los 40 años, aproximadamente), pero lo realmente importante es saber que «no todas las marcas nuevas que aparecen en la piel son lunares», ya que pueden confundirse con léntigos solares beningos, fibromas o queratosis y lunares rojos, entre otros.

Sobre la evolución de los lunares
Asimetría: la mitad de un lunar no es igual a la otra; bordes irregulares: son borrosos o desiguales; color: la pigmentación no es uniforme, se observan cambios de color de una zona a otra; diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros o cualquier cambio de tamaño de un lunar. En cuanto a la evolución, se explica que debe prestarse atención a si "el tamaño, la forma o el color del lunar cambian con el tiempo".

Según las últimas estimaciones realizadas por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), que depende de la OMS, en Argentina ocurren cerca de 1731 casos de melanoma por año.

Cómo es su desarrollo y síntomas
El melanoma, según informan las organizaciones de la campaña, es un tipo de cáncer de piel que se desarrolla cuando los melanocitos (las células que le dan color bronceado o marrón a la piel) comienzan a crecer sin control, según detalla la Sociedad Americana del Cáncer. A su vez, señalan que "es menos frecuente que otros tipos de cáncer de piel, aunque es más peligroso por su capacidad de invasión a otras partes del cuerpo si no se hace un diagnóstico temprano".

Los melanomas, por lo general, no son dolorosos. La primera señal de su existencia es un cambio en el tamaño, forma o color de un lunar existente, aunque también pueden aparecer como un lunar nuevo, negro, o anormal, informó la Lalcec. En los varones, suele aparecer en el tronco o la región de la cabeza o el cuello, mientras que en las mujeres, en brazos o piernas.

Factor de riesgo
Entre los factores de riesgo que favorecen el desarrollo de melanoma, se mencionan "la exposición a los rayos ultravioleta (UV), de los que la luz solar es su principal fuente, al igual que las camas solares; quienes poseen muchos lunares o tienen algunos atípicos, las personas de piel blanca o clara, quienes se queman fácilmente con el sol". También se agrega el factor hereditario, de parientes de primer grado (padres, madres, hermanos/as, o hijos/as), "ya que alrededor del 10 % de todas las personas con melanoma tienen antecedentes familiares de la enfermedad".

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