Cómo saber si tienes hemorroides: síntomas, tratamientos y alimentación adecuada

SALUD Por Sandra Palacios
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Todos tenemos hemorroides. Son un componente normal de la anatomía humana que, junto con otros músculos y tejidos, permite mantener la continencia. Sin embargo, solemos acordarnos de ellas cuando las venas que rodean el ano o el recto se inflaman y provocan molestias.

A pesar de que afecta a mucha gente, especialmente a hombres y mujeres de más de 40 años, sigue siendo un tema tabú. Según Dosfarma, raramente tiene lugar entre los jóvenes y muy a menudo aparece en las gestantes y madres recientes. Además añade que siete de cada diez españoles sufrirá algún tipo de patología anorrectal durante su vida.

«Las hemorroides patológicas son las dilataciones de las venas del plexo hemorroidal, que se convierten en varicosidades y causan molestias, incomodidad, irritación, picor, quemazón, pesadez, sensación de presión, mucosidades, bultos duros y sensibles al tacto...

o también pueden ulcerarse y sangrar», explican desde Dosfarma.

Estas venas inflamadas aparecen alrededor del ano, en la parte interior del recto o pueden estar prolapsadas, es decir, sobresalir por fuera. Todos estos síntomas suelen ser pasajeros, pero la doctora Izaskun Badiola, especialista en Proctología y miembro de Top Doctors, señala que si no conseguimos controlar las hemorroides, «estas se irán haciendo cada vez más grandes y estarán más presentes, exteriorizadas o prolapsadas durante un tiempo más prolongado, produciendo una incomodidad más continua, picor, dificultad para una correcta higiene y problemas de sangrado continuado pudiendo provocar anemia a largo plazo».

Badiola expone que las hemorroides se han asociado comúnmente al estreñimiento y a malos hábitos higiénicos, como esfuerzos defecatorios prolongados (personas que llevan lectura o el móvil al baño son un ejemplo frecuente). «Al margen de esto, en pacientes con estreñimiento y hemorroides es recomendable beber mucha agua (más de un litro) y tener una dieta rica en fibra, con verduras como alcachofas o guisantes, legumbres y determinadas frutas como la pera».

Además, a la hora de realizar la deposición, la experta aconseja coger una postura adecauda, manteniendo las rodillas por encima de la cadera, ya que facilitará la expulsión de las heces. «Evitar el roce del papel higiénico es también fundamental, por lo que aconsejamos lavado con agua y jabón y secado con toalla evitando la fricción».

Para mejorar todas estas medidas, Badiola indica que es bueno realizar baños de asiento con el chorro de la ducha o en el bidé con agua tibia. Asimismo, la experta aconseja evitar alimentos condimentados o irritantes. «De la misma manera, un control adecuado del peso y el ejercicio frecuente favorecen un adecuado ritmo intestinal».

Cómo prevenir su aparición
Desde Dosfarma comparten ciertos hábitos de vida saludable que ayudan a librarse de esta patología:

- Llevar una dieta rica en fibra, con un consumo abundante de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.

- Beber agua frecuentemente, a lo largo de todo el día, durante las comidas y entre estas.

- Evitar estar durante largos periodos sentado, ya sea en el trabajo o en el sofá de casa.

- Procurar no pasar demasiadas horas de pie.

- Tener una vida activa: practicar algún deporte y salir a caminar cada día.

- No permanecer mucho rato en el retrete y no esforzarse en las deposiciones.

- No abusar de cafeína, picantes o alcohol.

- Limpiarse siempre con toallitas húmedas y no con papel seco o, si es posible, lavarse con agua y jabón tras defecar.

Si las hemorroides ya se han manifestado y buscas algún remedio casero, desde Dosfarma recuerdan que lo principal es no hacer esfuerzos al defecar. También puedes tomar ibuprofeno o paracetamol para aliviar el dolor, aplicar hielo para bajar la inflamación o usar cremas y geles con complejo 2QR para regenerar los tejidos y reducir el dolor, el picor, la irritación o la hinchazón.

«Es preciso consultar cuanto antes con un médico en el caso de sangrado, porque puede que no se trate de hemorroides, sino de otras enfermedades como el cáncer colorrectal y anal, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, divertículos, fisuras, pólipos, úlceras gástricas...», advierten desde Dosfarma.

Si los síntomas habituales que ya se han descrito persisten después de una semana de tratamiento casero, hay que pedir cita con el médico de familia o con el especialista en aparato digestivo. Recuerda que esto le pasa a mucha gente y que el personal sanitario está habituado a ver el problema constantemente.

Fuente: abc

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