Causas y consecuencias de la obsesión por el deporte

POR UNA VIDA MÁS SALUDABLE Por Cristina Mercado
Mujer-deportista

El practicar deporte de manera regular es un hábito saludable, el cual es recomendado por profesionales de la salud. Aun así, puede pasar de una conducta positiva en algo negativo. El cuidar la salud es un aspecto para tener una excelente calidad de vida, pero tiene su justa medida. Esto quiere decir que está bien prestar atención al realizar ejercicio, seguir una alimentación y descansar lo suficiente, pero nada de esto debe convertirse en una obsesión.

Cuando la obsesión se establece, cualquier hábito saludable puede llegar a convertirse en disfuncional. La salud tiene como objetivo aumentar la vida, más no convertirse en una verdadera tortura. Empezar a reconocer malos hábitos es el primer paso para poder superarlos.

La obsesión por el deporte, también llamada vigorexia es el uso desmesurado de la actividad física sin tener un objetivo saludable. Por lo regular, las personas que se obsesionan con el deporte no lo practican para disfrutar, sino para cambiar una apariencia corporal.

Causas de la vigorexia
A este respecto, no existe una única causa, ya que el fenómeno es tan complejo que llegan a intervenir varios factores. De la misma manera que en trastornos de conducta alimentaria, los factores socioculturales juegan un papel importante, en el caso de la obsesión por el deporte pasa algo parecido.

Según un estudio publicado por la revista Salud y Drogas, los medios de comunicación transmiten una serie de informaciones erróneas sobre la importancia del aspecto físico. Las personas que son más vulnerables pueden llegar a aceptar esta idea y creer que representa una realidad, lo que despierta una necesidad de tener un cuerpo tonificado.

Por otra parte, el evitar emociones negativas también puede influir en el origen. El deporte es una actividad placentera, por lo que algunas personas lo usan para evadir sus problemas. Esto no es nada patológico, pero se convertirá en una traba cuando por culpa de esa evasión no se realizan las tareas cotidianas.

Consecuencias de la obsesión por el deporte
La obsesión por el deporte no solo hay que saber las causas, sino también es preciso saber las consecuencias. Es decir, qué problemas derivan de entrenar de manera descontrolada. La más conocida es que incrementa la probabilidad de sufrir una lesión. Parece lógico pensar que si una persona no descansa el cuerpo y entrena por encima de las posibilidades, va a causar una lesión.

Por otro lado, la vigorexia también repercute sobre la alimentación. Este tipo de personas se obsesionan por conseguir una apariencia corporal, lo que incluye proteínas en su dieta y esto ocasiona problemas metabólicos. Además, una consecuencia peligrosa de la presión del ejercicio, es que incrementa el riesgo de que las personas obtén tomar sustancias anabolizantes para obtener resultados en poco tiempo.

Así que no solo es necesario detectar la obsesión por el deporte, sino que actuar de manera rápida es primordial para evitar que el problema se haga crónico. Hay una solución para esta afección, pero para curarla hace falta que el deportista ponga de su parte y admita el problema.

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